Archive for febrero, 2011

Un ejercicio divertido


2011
02.26

    Como sabes, el Sudeste de tu casa es el lugar donde se aloja la energía de la riqueza y conviene alimentarla y cuidarla para que no se descomponga o salga huyendo. Por eso hoy te invito a que hagas un ejercicio divertido que te dará algunas claves sobre cómo eres tú, cómo es tu casa, qué tipo de cosas valoras y… cómo es tu vida económica.

   La idea es acercarte a la habitación que ocupa el Sudeste de tu casa y recorrerla detenidamente haciendo un recuento mental de cuántas cosas hay allí que puedan calificarse como lujosas, de excelente calidad, exquisitas, caras o de lujo.

   Aunque el concepto de algo lujoso es diferente para cada persona, hay ciertos elementos que todos consideramos extraordinarios, sólo al alcance de unos pocos: las obras de arte, las antigüedades, las alfombras buenas, los tejidos más renombrados, los muebles de maderas nobles, etc.

   ¿Cuántas de esas cosas te rodean? Es probable que si tu actual situación económica es mediocre o tambaleante no encuentres nada de eso a tu alrededor. A muchas personas no les gustan este tipo de cosas, pero son la clase de objetos que emanan energía de riqueza.

   Cuando uno decide decorar su casa con muebles baratos de una multinacional que explota a sus obreros y con baratijas de adorno fabricadas por personas que están presas en una cárcel está llenando su hogar con energía de escasez, de rebaja, de pobreza, incluso de sufrimiento.

   No es necesario tener una casa llena de objetos que no nos gustan por muy caros o elegantes que sean, sino de cosas que realmente consideramos valiosas, elaboradas con buenos materiales, por buenos artesanos a los que se les paga dignamente y que nosotros valoramos por su valor intrínseco o sentimental.

   Esos objetos especiales y queridos irradiarán cada día su magnífica energía al Sudeste de nuestra casa, donde, por analogía y atracción, se acumulará la energía de la riqueza y la abundancia. Si lo hacemos así, nos espera otro tipo de vida, mucho mejor.

Generando energía positiva


2011
02.23

   Recientemente he recibido algunas consultas  de personas preocupadas por el Feng Shui de su casa porque se registran problemas de salud, de convivencia o económicos. Y todas ellas tienen un denominador común: estas personas están emitiendo fuertes dosis de energía de miedo, de preocupación y de ansiedad. Como me temo que es una situación que se repite, he decidido escribir un post sobre este tema.

   La primera idea que debemos saber sobre este asunto es cómo entra la energía en nuestra casa. Es cierto que todas las casas tienen “atrapada” una determinada energía que se asentó allí el día en que terminó de construirse. Pero con el paso del tiempo la energía se va renovando todos los días. ¿Adivinas quién es el primer y máximo responsable del tipo de energía que se respira en tu casa? Tú.

   Sí, las personas que viven en una casa son las principales generadoras de energía allí. En segundo lugar están los animales domésticos y después, las plantas. Pero fundamentalmente somos nosotros mismos los que fabricamos energía, positiva o negativa.

   De ahí la importancia de controlar nuestro estado de ánimo, nuestro estilo de vida y nuestro desarrollo espiritual. Cuando nos devoran los nervios, la preocupación, el miedo, los celos, el rencor o cualquier otro sentimiento negativo, estaremos llenando nuestra casa de esa pesada energía y esto acabará por afectar a nuestra salud, nuestra economía y, por supuesto, nuestras relaciones.

   Así que mi consejo hoy es éste: cuídate. Cuídate a ti mism@ más que a nadie. Porque eres el principal responsable de la energía que respiras y que respira tu familia. Cuando en tu interior reine la paz, la confianza en que todo va a ir bien, la seguridad de que tu cuerpo está sano y tus seres queridos a salvo, emitirás una poderosa corriente de energía positiva que inundará todos los rincones de tu casa.

   Cuando necesites recargarte de energía positiva puedes acercarte a la naturaleza, especialmente ríos, lagos, bosques o el mar, donde abundan los benéficos iones negativos, que renuevan nuestra energía. Pasa tiempo allí y respira hondo, sin pensar en nada, simplemente disfrutando del paisaje. Todo lo que respires allí te lo llevarás a casa. Acaricia a una mascota, huele las flores, camina a buen ritmo, abraza un árbol, date un baño relajante, lee poesía, canta, baila, pinta… cualquier actividad creativa (aunque te consideres poco talentos@), igual que el contacto con el mundo natural, genera una energía estupenda.

¡Libera las ataduras!


2011
02.21

   Este fin de semana he estado leyendo una obra de Diana Cooper en la que ofrece oraciones, visualizaciones y meditaciones para encontrar alivio espiritual en toda clase de situaciones. Y he encontrado una en particular que creo que puede resultar muy útil para aquellas personas que, por cualquier razón, permanecen atadas espiritual y mentalmente a otra persona que ya no está a su lado.

   ¿No te ha ocurrido nunca? Aquel primer amor que te abandonó y en el que todavía piensas; el que fue tu marido y del que te divorciaste hace tiempo, que aún ejerce una sombra de dominio sobre tu alma; aquel chico del que te enamoraste y nunca te correspondió…

   En fin, hay decenas de situaciones. Y creo que la mayoría hemos experimentado esa sensación de atadura alguna vez. Así que os ofrezco mi propia versión de esta práctica, para quien se anime a hacerlo:

   Respira hondo y relájate. Imagina a la persona a la que quieres soltar sentada delante de ti. Visualízate a ti mism@ rodead@ por una brillante luz de protección, para que la otra persona no pueda hacerte ningún daño. Háblale con calma. Explícale por qué quieres liberar tus ataduras y tu apego hacia él / ella y dile que deseas que él / ella sea libre, para serlo tú también. Intenta visualizar las cuerdas o cadenas que te atan a él / ella. Con la imaginación, libera los nudos o corta las cadenas. Siente cómo caen al suelo, dejándoos libres a los dos. Visualiza una hoguera quemando los restos de las cuerdas o de las cadenas, que se disuelven para siempre. Agradece a esa persona las lecciones que has aprendido a su lado, dale las gracias por su comprensión y su colaboración y despídete de ella. Visualiza cómo se marcha, dejándote una grata sensación de paz.

   ¿Qué te ha parecido? Es sencillo y nos obliga a enfrentarnos a una situación que quizá arrastramos desde hace demasiado tiempo, así que creo que puede ser efectiva. Tal vez si tus ataduras son muy viejas y fuertes, sea necesario hacer esa visualización más de una vez. El objetivo es recuperar la paz interior.

¿Qué hay sobre tu cabeza?


2011
02.19

   En cuestiones decorativas el gusto personal es lo que cuenta. Cada uno se siente cómodo en un entorno diferente y para gustos se inventaron los colores. Sin embargo, todos sabemos que las formas, los colores, la música y los materiales que nos rodean (las personas también, claro) emiten una serie de vibraciones que pueden afectarnos en gran medida. Para bien y para mal. Porque esas vibraciones determinan la calidad de la energía que nos envuelve.

   Por eso el Feng Shui cataloga todas las cosas en yin y yang y las encuadra en alguno de los cinco elementos, para saber con certeza de qué forma esa cosa en particular (un mueble, un cuadro, un color, un objeto decorativo…) nos está afectando y así saber si nos conviene tenerla cerca o no.

   La teoría de los Cinco Elementos y todas sus interrelaciones es seguramente una de las lecciones más importantes que podemos aprender en relación al Feng Shui y a la construcción de la atmósfera de nuestra casa.

   Pero detrás de eso existen otras sombras que también conviene tener en cuenta. Son quizá aún más sutiles y sólo las vemos cuando alguien nos las señala, llamando nuestra atención sobre ellas. ¿De qué estoy hablando? De la simbología, del significado oculto detrás de cosas aparentemente inocentes.

 

   Hoy he querido traer dos ejemplos muy notables sobre esto. Se trata de dos dormitorios matrimoniales decorados al gusto personal de los habitantes de la casa. Es probable que un ojo poco atento sólo sea capaz de ver si el estilo le gusta o no.

   Seguramente un decorador apreciará la distribución de los muebles, la iluminación, la coordinación de los textiles y cosas por el estilo. De hecho, decorativamente estos dos dormitorios son muy correctos.

   Pero un aficionado o profesional del Feng Shui se llevará las manos a la cabeza de inmediato. Prácticamente no verá nada más que ese amenazador elefante sobre la cama del primer ejemplo (por no hablar del frente del armario lleno de espejos) y esos terroríficos espejos afilados apuntando directamente a cada almohada en el segundo ejemplo. ¿No te ha ocurrido a ti al ver estas imágenes?

   No conozco a las personas que vivían en estas casas, pero estoy segura de que su matrimonio no fue feliz. ¿Qué relación de pareja podría superar con buena nota una noche tras otra, durante años, ocho horas seguidas, recibiendo esa energía “asesina”?

   Con este post te invito a que repases tu casa, pared a pared, rincón a rincón, buscando cada objeto, cada cuadro, cada adorno. ¿Qué te transmiten? ¿Te rodeas de cosas hermosas que te traen magníficos recuerdos y te hacen sonreír? ¿O soportas a tu alrededor armas, imágenes que emiten energía de violencia, de dolor o de soledad?

Habla bien de él / ella


2011
02.18

   En esta semana de San Valentín voy a confesarte un horrible defecto que tengo: soy propensa a hablar mal de mi pareja. Soy consciente de ello y ese es el primer paso para corregirlo, pero aun así me cuesta “curarme” esta pésima costumbre.

   Solamente me di cuenta de lo que ocurría cuando hablando con una amiga sobre mi pareja, ella se sorprendió y me dijo “pero ¿todavía estás con él? pensaba que prácticamente lo odiabas”. Me quedé estupefacta. Y ella me lo explicó diciéndome que siempre le estaba contando cosas tremendas de él.

   Entonces fui plenamente consciente de que me guardaba en el corazón como un tesoro único y exclusivo todas las cosas buenas que siento por él, que pienso de él y que él me ofrece. Y en cambio, compartía con mis amigas todos los problemillas, las decepciones y los defectos que veo en él. No tiene sentido ¿verdad?

   Así que ya he dado el primer paso para arreglarlo: soy consciente de esta actitud tan negativa. El segundo paso, claro, es empezar a compartir todo lo bueno que mi pareja me ofrece. Y hacerlo con alegría.

   El tercer paso es decírselo también a él. Recordarle lo bueno que es, lo mucho que me llena su compañía y el amor que compartimos. No es fácil, lo confieso, porque soy muy tímida. Pero creo que él merece saberlo.

   ¿Te ocurre a ti algo parecido? ¿O a tus familiares o amigos? No es una actitud adecuada ni constructiva y tiende a sembrar dudas y rencor. Por eso hay que atajarla. ¿Te quejas constantemente de lo que “no” hace? ¿De lo que hace mal? ¿De sus manías? ¿De sus defectos? Deja de hacerlo. Eso no hace más que envenenar la relación.

   Te recomiendo que, si le amas de verdad, empieces a centrarte conscientemente en todo lo bueno que te da, en todo lo que te aporta y te alimenta. Valora todas sus cualidades. Díselo a todo el mundo y díselo también a él (o a ella). Verás como empiezas a sonreír más y a disfrutar más de la relación.

  Y si eres de esas personas que critica y menosprecia a su pareja abiertamente en público, por favor, toma medidas drásticas de inmediato. Esa actitud tan negativa no es compatible con la alegría, el respeto y el amor que tu relación merece.

La flor del melocotón


2011
02.16

    Seguramente has oído hablar de la Flor del Melocotón, una técnica tradicional del Feng Shui relacionada por la potenciación de la energía del amor. En realidad poco tiene que ver con los melocotones.

   Se trata de una fórmula —dicen que muy poderosa— para atraer pareja cuando uno está soltero. Ojo, también cuentan que las personas emparejadas no deberían recurrir a esta técnica, porque el fantasma de la infidelidad rondará entonces muy cerca.

   La Flor del Melocotón combina elementos de Feng Shui con elementos de astrología china. Por eso no es una fórmula universal, que todo el mundo pueda aplicar al mismo tiempo y en el mismo lugar. Dependerá del signo del zodíaco al que pertenezca cada cual.

   Las personas nacidas en los años del Tigre, Caballo y Perro (a mí me ha tocado, soy Caballo) reciben a lo largo de este año del Conejo de Metal 2011 una energía amorosa muy fuerte. Si perteneces a cualquiera de estos tres signos y estás buscando pareja, éste puede ser tu año de la suerte.

   Si ése es tu caso, te recomiendo que coloques en la zona Este de tu casa o de tu salón un jarrón de cristal con flores frescas que irás cambiando cuando sea conveniente. No permitas que el agua se vuelva turbia. Este pequeño detalle atraerá grandes cantidades de energía de seducción. Pero hazlo sólo si eres Perro, Caballo o Tigre, puesto que estos tres signos tienen a su Flor de Melocotón situada en el signo del Conejo, que se ubica en el Este.

   A los signos Conejo, Cabra y Cerdo les corresponde hacerlo en el Norte; a los signos Rata, Dragón y Mono, en el Oeste; y finalmente, a los signos Buey, Serpiente y Gallo, en el Sur. Aunque este año, al ser Conejo, la zona más activa será el Este.

Quiérete a ti mism@


2011
02.15

   En esta semana de San Valentín he creído oportuno dedicar unos cuantos post al tema del amor, que es algo que nos interesa a todos ¿no es cierto? ¿Quién no tiene entre sus anhelos la idea de gozar de una fantástica relación de pareja?

   Por eso me llama mucho la atención comprobar cómo miles de personas boicotean a diario su propia relación de pareja, seguramente de forma inconsciente. ¿Cómo lo hacen? Convirtiéndose en personas insoportables, exigentes, celosas y criticonas. Eso, créeme, aleja toda oportunidad de mantener viva y feliz la llama del amor.

   Sé que muchas veces es difícil seguir siendo optimista, tranquil@, alegre y feliz el cien por cien del tiempo. Pero es algo por lo que merece la pena esforzarse. La vida nos da muchos palos, nos exige muchísimo y, a veces, nos da muy poco a cambio.

   Por eso soy una convencida de la idea de que lo más importante que puedes y debes hacer para mantener una excelente relación de pareja es invertir en ti mism@. Olvida por un momento al resto del mundo y concéntrate en ti, en tus necesidades, en tus aspiraciones, en las cosas que te gusta hacer.

   A menudo nos han inculcado desde la infancia que el amor a uno mism@ es negativo, se califica casi como “pecado”, lo tildan de “egoísmo” e intentan desterrarlo de nuestra vida. Es un error, casi un crimen. Y debemos evitar actuar así con nuestros hijos.

   Cultivar la propia personalidad, quererse a uno mismo, mejorar cada día la autoestima y cada una de nuestras cualidades y habilidades es casi una obligación. Es el tiempo y el esfuerzo mejor invertido. No lo dudes.

   Así que si deseas mejorar tu actual relación de pareja o bien conseguir una si no la tienes aún, mi consejo es el siguiente: quiérete a ti mism@, adórate, cuídate, cultívate, ofrécete toda clase de lujos, de descanso, de mimos, dedica tiempo y esfuerzo a darte gusto…

   Cuando tú mism@ te conviertas en la mejor persona que puedas llegar a ser, créeme que todo el mundo se enamorará de ti, te querrá tal como eres… porque ya serás una persona excelente, satisfecha y segura de sí misma.

Feliz día de San Valentín!


2011
02.14

    Aunque ésta es una de esas celebraciones “tomadas al asalto” por el universo de lo comercial, tampoco está mal acordarse una vez al año de los enamorados. Porque todos hemos estado, estamos o estaremos enamorados en algún momento de nuestra vida.

   De hecho, he conocido personas que confiesan, ya en su madurez, que jamás han estado enamoradas, que no saben lo que se siente, lo que se experimenta, esa montaña rusa de emociones y sensaciones que una vez que se prueba, ya nunca se olvida. Y, francamente, me parece una de las cosas más tristes que uno puede llegar a confesar. ¡No conocer el amor!

   En algunas etapas de mi vida he vivido la experiencia difícil de amar y no ser correspondida. Creo que eso nos ha pasado a todos alguna vez. Es duro y muchas veces rezamos para poder olvidar a esa persona que nos da la espalda. Pero ¿sabes qué? Siempre he pensado que es preferible amar y no ser amado que la alternativa de no amar en absoluto.

   Al fin y al cabo, ¿a qué venimos a este mundo? ¡A amar! Sea la vida, la naturaleza, la alegría de vivir, la familia, los amigos, los amantes, los hijos, las mascotas, el mar, el cielo, las estrellas… cualquier cosa y todo merece recibir amor a raudales.

   Así que mi consejo para hoy, día de San Valentín, estés enamorad@ o no lo estés, es éste: ¡ama! olvida de una buena vez la amargura, el resentimiento, las prisas, el estrés, las preocupaciones, los problemas, el mal carácter, el rencor… todo lo que te hace más daño a ti mism@ que a nadie más. Y decídete a elegir la medicina que cura todo eso: el amor, a todos y a todo.

Estrellas voladoras: su influencia


2011
02.09

   Una de mis lectoras me pregunta cómo interpretar la importancia de las estrellas voladoras. Cualquiera que haya ahondado en el Feng Shui lo suficiente como para haberse adentrado en el universo de las estrellas voladoras sabrá que en cada vivienda tenemos 3 estrellas en cada uno de los nueve espacios de la cuadrícula Bagua. Estas son la estrella base, que se coloca en el centro y abajo; la estrella frente (o de agua), que ponemos arriba a la derecha;  y la estrella de montaña, que suele dibujarse arriba, a la izquierda.

   En la ilustración vemos el recorrido que siguen siempre las estrellas voladoras a lo largo y ancho de la cuadrícula Lo Shu, lo que tradicionalmente se conoce con el poético nombre de “camino de las nueve mansiones”. En este dibujo debemos tener en cuenta que hemos respetado la convención china de colocar el Sur en la parte de arriba, al contrario de lo que hacemos en Occidente.

   Pero además, cada año que comienza vienen de visita otras estrellas, 9 en total, que se sitúan en cada uno de los nueve cuadrantes. Si a esto le añadimos el paso fugaz de las estrellas mensuales, otra vez nueve, tendremos un panorama un poco confuso con la interacción de cinco estrellas en cada rincón de nuestra casa. Podríamos, incluso, estudiar las estrellas visitantes de cada día, pero el esfuerzo no merece la pena al quedarse en nuestra casa tan poco tiempo.

   Así que conviene aclarar un poco las cosas. La estrella que con más fuerza define nuestra casa es la base, que viene determinada por el momento en que terminó de construirse la vivienda. Junto a ella, la estrella frente (o de agua) es la que origina las interacciones más influyentes, porque esta segunda estrella es la que trae energía yang desde la zona más activa de la casa (el frente). Luego viene en importancia la estrella de montaña o yin, que viene a ser la que equilibra a la estrella frente desde su posición contraria.

   En general, las estrellas de agua (o frente) tienen una influencia más marcada en los asuntos yang de la vida cotidiana, como puede ser la prosperidad o los ingresos económicos. Su efecto, además, se nota de forma drástica y rápida. En cambio, las estrellas de montaña afectan de forma más clara a los asuntos de carácter yin, como son las relaciones y la salud. Sus efectos se van instalando poco a poco y son más a largo plazo.

   Después de estudiar las consecuencias energéticas que trae la combinación de estas 3 estrellas en cada uno de los cuadrantes de nuestra casa, ya podemos prestar atención a las estrellas del año. Su influencia dura doce meses y por eso debemos tenerlas en cuenta. Ojo, siempre hay que pensar no sólo en las estrellas de forma aislada, sino en combinación con las otras que ya ocupan cada cuadrante.

   Finalmente, las estrellas menos influyentes (por su breve paso por la casa) serán las mensuales. De cualquier forma, si observamos, por ejemplo, que una habitación determinada de nuestra casa acoge en un mes concreto una terrible combinación de tres estrellas 5, por ejemplo, que traen enfermedad, lo más sensato es cerrar la puerta y no entrar para nada mientras esa combinación esté activa. Muchas veces esto no es posible, y para eso están las “curas” que explicaremos otro día.

Más celebraciones de Año Nuevo


2011
02.07

   Seguimos en plena época de celebración del Año Nuevo chino, así que te contaré algunos detalles de las costumbres para estos días. Algunas nos resultan completamente exóticas, pero otras tienen mucho sentido. Como siempre, cada uno es muy libre de acoger alguna de estas tradiciones o bien rechazarlas.

   Mañana martes 8 de febrero (es mi cumpleaños, además) es el día del regreso del Dios de la Cocina. Hay que buscar una imagen de Tsao Chun (mejor de papel) para colgarla en la pared de la cocina. Los chinos acostumbran a hacerlo cerca de los fogones, que es el lugar donde se prepara el alimento de toda la familia y simbólicamente tienen mucho poder. Tsao Chun estará ahí todo el año, vigilando a los miembros de la familia, y será quemado tras las ofrendas en el próximo fin de año.

   La tradición dice además que no es un día para salir, sino para quedarse en casa. Solamente hay una excepción. Se puede salir de casa entre las 11 de la mañana y las 13 horas, horas en las que rige el elemento metal. A esas horas deberemos abandonar la casa en dirección sureste (recuerda, es la orientación de donde procede la energía de la riqueza y la prosperidad). Asimismo, al regresar seguiremos el mismo camino en dirección contraria. De esta forma al entrar de nuevo en casa estaremos trayendo con nosotros la beneficiosa energía que procede del sureste.

   El jueves 10 de febrero habrá transcurrido ya una semana desde el Año Nuevo, por lo que la familia y amigos se reúnen de nuevo a celebrar. Esa noche se prepara una buena cena y se disfruta de la compañía de los seres queridos. En los días siguientes se acostumbra a visitar a familiares y amigos llevando mandarinas como obsequio. La fruta, con su espectacular color naranja vibrante, representa el espíritu de la riqueza.

   El miércoles 16 de febrero habrán transcurrido casi dos semanas desde el Año Nuevo y la Luna estará a punto de completar su ciclo, de Luna nueva el pasado 3 de febrero a Luna llena el jueves 17. Es el momento de limpiar y purificar el organismo después de tantas celebraciones. Los chinos acostumbran en esta fecha a realizar un día de semi-ayuno en el que sólo se consume arroz y se bebe agua.

   Finalmente, el período festivo “navideño” de los chinos culmina el jueves 17 de febrero, cuando ya han transcurrido dos semanas desde el Año Nuevo y la Luna alcanza su fase más espectacular. En esta noche se celebra el popular Festival de las Linternas, cuando miles de personas lanzan al cielo sus lámparas de papel rojas iluminadas. Algunos relacionan esta fecha con el nacimiento de Buda como símbolo de la iluminación. Se supone, pues, que la idea de enviar al cielo un globo iluminado guarda relación con la celebración ritual del final de la época de la oscuridad y el inicio de la primavera, cuando la vida renace.