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Deja que la energía te ayude


2011
05.02

 

   La antigua filosofía china describe el mundo y todas las cosas a través de cinco tipos de energía diferentes. Es lo que llamamos los 5 elementos: fuego, tierra, metal, agua y madera. Cada una de estas cinco energías complementa a otra y van creando ciclos eternos, a veces favorables y otras veces perjudiciales.

   Por eso es importante conocer los cinco elementos y sus características, para estar seguros de utilizarlos bien en nuestra casa. Como seguramente sabes, cada una de las ocho direcciones de la brújula (norte, sur, este, oeste, noroeste, noreste, suroeste y sureste) está asociada a una de estas cinco energías.

  • En el Norte reina la energía del Agua
  • En el Sur reina la energía del Fuego
  • En el Este y el Sureste domina la energía de la Madera
  • En el Oeste y el Noroeste vive la energía del Metal
  • En el Suroeste y el Noreste se asienta la energía de la Tierra

   Sabiendo esto, ya puedes imaginar que es más favorable decorar cada estancia de la casa utilizando más la energía que domina en la zona que ocupa. Por ejemplo, si el salón de tu casa está orientado hacia el Este, será favorable decorarlo con muebles, colores, materiales y formas que representen el elemento Madera.

   Pero existe otra forma de utilizar los 5 elementos a nuestro favor. Porque cada una de estas cinco energías tiene unas características que la definen y, por tanto, son capaces de aportar unas “cualidades” y también unos “defectos” allí donde se encuentren en gran cantidad. Veamos cómo son:

  • Agua: es una energía serena, ondulante, capaz de relajarnos (en exceso puede resultar agobiante)
  • Fuego: es una energía expansiva, dominante, activa y dinámica (en exceso puede provocar pánico o nerviosismo)
  • Tierra: es una energía estable, sólida, que tiende a asentarse (en exceso puede provocar rigidez)
  • Metal: es una energía circular, concentrada, analítica (en exceso puede provocar violencia)
  • Madera: es una energía alargada, ascendente, que crece con rapidez (en exceso puede causar mal genio)

   Con estos datos, es fácil decidir qué tipo de energía podemos utilizar para ayudarnos en nuestros proyectos. Por ejemplo, a los niños les favorece la energía de la Madera porque refuerza su crecimiento; a las personas apáticas y decaídas les vendría bien añadir un poco de energía de Fuego en su vida para que les estimule a desarrollar una mayor actividad y dinamismo; quienes sufran de mal genio o irritabilidad, quizá deberían eliminar algo del exceso de energía de Madera que les rodea. Para quienes están estudiando, en plena época de exámenes, rodearse de energía de Metal les ayuda a concentrarse; las personas nerviosas pueden aumentar a su alrededor la energía del Agua, porque les relajará y serenará. Las personas dispersas, incapaces de centrarse en una sola cosa aprenderán a estabilizar su propia energía a través de la energía de la Tierra.

   ¿Cómo conseguimos todo esto? La forma más sencilla es a través del color. Los colores son la parte más visible de las energías y es fácil reconocerlos y utilizarlos a nuestro alrededor: ropa de cama, toallas, alfombras, cojines y hasta nuestra propia ropa nos ayudarán a estimular el tipo de energía que deseamos.

  • Energía de Fuego: rojo, naranja, rosa, amarillo brillante, salmón, melocotón
  • Energía de Agua: azul y negro
  • Energía de Metal: blanco, gris y colores metalizados (dorado, plateado…)
  • Energía de Tierra: amarillo, ocre, marrón rojizo, terrosos
  • Energía de Madera: verde y marrón