Archive for octubre, 2013

¿Te arrepientes de algo?


2013
10.25

En estos días estamos entrando de lleno en una nueva estación (hacia el verano en el hemisferio sur y hacia el invierno en el norte) y el cambio de horarios, de clima y muchas veces de rutinas nos empuja a meditar sobre nuestra propia vida. Dentro de unos días se celebrará la fiesta de Halloween y el Día de los Difuntos, que viene a recordarnos a los que ya no están a nuestro lado. Es un buen momento, pues, para plantearnos nuevamente qué estamos haciendo con nuestra vida.

No se trata de promover la crítica despiadada ni de entristecernos por todas las oportunidades perdidas o las cosas que se quedaron sin hacer, sino al contrario, de mirar atrás para superar el pasado, pensar en nuestro presente, analizar qué cosas estamos haciendo bien y cuáles pueden mejorar y afrontar el futuro con la cabeza bien cargada de planes, ideas y objetivos que alcanzar.

Para emprender esta tarea hoy te traigo una información que creo que puede servir como punto de partida. Se trata de la investigación llevada a cabo por la autora australiana Bronnie Ware, que después de trabajar durante años con personas moribundas, escribió un exitoso libro en el que relata los arrepentimientos más frecuentes cuando sabes que tu vida llega a su fin. Dejando de lado la tristeza que todo esto puede generar, lo interesante es saber qué tipo de pensamientos afloran cuando la muerte anda cerca. Porque ahora que todavía estamos bien vivos, podemos extraer de ello una lección muy valiosa.

Esta es la lista de las 5 cosas de las que más se arrepiente la mayoría de las personas:

1. Ojalá hubiese tenido el coraje para vivir una vida auténtica por mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí. Hace falta una buena dosis de coraje para seguir nuestros sueños y anhelos. Mucha gente elige un camino que no desea para quedar bien con los demás, o simplemente porque cree que lo que quiere es irrealizable.

2. Ojalá no hubiese trabajado tanto. El trabajo puede darnos grandes satisfacciones personales y la sensación de que cumplimos logros, además de sostener nuestra economía personal y familiar. No obstante, demasiado trabajo nos aleja de nuestros seres queridos y de otras cosas que también son importantes para el desarrollo personal. La adicción al trabajo puede hacerte perder momentos importantes de la vida.

3. Me hubiese gustado expresar más y mejor mis sentimientos. En muchas ocasiones, nuestra educación nos impide expresar lo que realmente sentimos acerca de alguna situación o alguna persona. Aprender a expresar nuestras emociones en el momento correcto, puede ser una llave para evitar el arrepentimiento.

4. Lamento no haberme mantenido en contacto con mis amigos. Con todas las actividades que nos exige la vida moderna, es común que no tengamos tiempo para nuestros amigos. Es fundamental repartir nuestro tiempo de forma equilibrada para compartirlo con aquellos a los que queremos.  ¿A quién hace tiempo que no le hablas, qué amistades te gustaría recuperar?

5. Desearía haberme permitido ser más feliz. El terror al cambio es un miedo razonable, pues implica cierto riesgo y una serie de consecuencias inesperadas. Pero mientras ese miedo nos petrifique, no seremos capaces de avanzar y lograr nuestros objetivos. Todo cambio es un riesgo, pero sin cambios nunca habrá mejoras y perderemos oportunidades.

El color en nuestro estado de ánimo


2013
10.21

   Hoy quiero traer al Blog este gráfico que resume la manera en que nos influye en el estado de ánimo el color que nos rodea, e incluso el de la ropa que usamos a diario. Son datos a tener en cuenta cuando hablamos de decoración, porque elegir el color de las paredes y los suelos, que son superficies muy grandes, determinará en buena medida cómo nos sintamos en esas habitaciones.

Espiritualidad


2013
10.09

 Como habéis comprobado, he estado bastante tiempo apartada del Blog, pero tengo la determinación de regresar con energías renovadas. ¡Ahora sólo falta encontrar el tiempo necesario! Para comenzar, hoy quiero traer unas reflexiones que nos pueden ayudar a comprender un poco mejor lo que nos sucede a lo largo de la vida o bien a aceptar los desafíos que aparentemente no traen más que problemas a nuestra existencia.

Se trata de unas breves lecciones de espiritualidad extraídas del hinduismo. Como seguramente sabes, los hindúes basan su filosofía en la ley del karma, que significa que somos espíritus que venimos a esta Tierra a encarnar como seres humanos con la única finalidad de ir evolucionando y para ello debemos aprender una interminable serie de lecciones. La vida se encarga de colocar ante nosotros las situaciones necesarias para que aprendamos esas lecciones.

Muchas veces, en la vida se nos presentan situaciones que no acabamos de comprender y que parecen no tener ningún sentido, aparte de aportarnos una buena dosis de sufrimiento. Sin saberlo, quizá lo que esté ocurriendo sí tiene un sentido: enseñarnos algo.

Aquí os dejo esas sencillas lecciones de espiritualidad, confiando en que puedan aportaros algo de luz o de consuelo, en el caso de que esteis atravesando momentos difíciles.

Primera lección:  ”La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

Segunda lección: “Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el “si hubiera hecho tal cosa… habría sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

Tercera lección:  ” En cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.
Cuarta lección: “Cuando algo termina, termina”. Simplemente. Si algo terminó en nuestras vidas es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo ir, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.