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El dormitorio matrimonial


2017
11.19

Una de las preocupaciones más habituales cuando hablamos de Feng Shui es el ámbito del amor, de las relaciones. Existen en esta milenaria disciplina china un montón de tabúes y consejos para garantizar la armonía en la pareja y muchos de ellos se aplican en el dormitorio matrimonial. Son cuestiones que conviene tener en cuenta cuando estamos diseñando nuestra habitación en común.

A la hora de decorar un dormitorio matrimonial es importante tener en cuenta la simetría. ¿Qué significa esto? La cama debe estar situada más o menos en el centro de la estancia y debe tener los mismos elementos a cada lado: su mesilla, su lámpara… todo por parejas. Así equilibraremos las energías del marido y de la esposa y ninguno de los dos predominará sobre el otro.

Si deseamos contar con un espejo en la habitación es imprescindible que no refleje la cama. Son muchas las explicaciones que se derivan de esto. Por un lado se dice que cuando una pareja comparte la cama y ve su propio reflejo en el espejo, inconscientemente tiene la sensación de que en la habitación hay alguien más. El resultado, en la vida real, podría ser que en efecto llegue a haber alguien más, una tercera persona que se inmiscuya en medio de la pareja. Otra explicación tiene más fondo espiritual y cree que los espejos pueden atraer por la noche a ciertas energías del mundo espiritual que no deseamos que compartan nuestro espacio. Así que mejor no invitarlas.

Además, necesitamos un buen cabecero que “dé respaldo” a la pareja que duerme allí. En este sentido hay que evitar que la cama esté apoyada contra una ventana o contra una pared por la que circulan las tuberías del edificio. Un buen cabecero nos aislará de esos problemas. Quizá sea preferible también utilizar un cabecero de madera o textil que uno de hierro o cualquier otro metal, especialmente si tiene piezas puntiagudas que podrían emitir energía de conflicto.

Una atmósfera limpia, ordenada y relajante será perfecta, siempre con un ambiente un poco más Yin que Yang, es decir, con luz tenue, colores neutrales, pocos ruidos… así nuestro descanso será más saludable.