Cuidando el amor por San Valentín

2016
02.12

Recién celebrado el Año Nuevo chino, en Occidente miramos de frente a San Valentín, el día de los enamorados. Para muchas personas felizmente emparejadas éste es un día feliz y festivo, pero también hay muchas otras que no celebran más que la soledad y el desamor. Todos estamos de acuerdo en que el amor es una de las más grandes aspiraciones del ser humano, junto con la salud y la prosperidad. Gozar de todo eso debería hacernos felices y procurarnos una existencia plena. De ahí que el Feng Shui se ocupe a profundidad de todo ello.

¿Qué hacer cuando el amor parece darnos la espalda? Aunque no suene muy romántico, lo primero que debemos hacer es mirarnos a nosotros mismos, hacia adentro y con total sinceridad. Hay que hacerse preguntas como éstas: ¿cuál es mi actitud ante la vida? ¿qué cara muestro a los demás? ¿qué ofrezco? ¿lo que transmito habitualmente es paz, alegría y deseo de ayudar a los demás? ¿o más bien me dedico a criticar, chismorrear y despreciar a otros?

El autoanálisis es importantísimo. Porque ocurre muchas veces que una mujer o un hombre se lamentan de su poca suerte en el amor y no se paran a pensar en la impresión que crean en los demás: tristes, criticones, de permanente mal humor, sin ganas de hacer nada, descuidando su aspecto personal, agresivos… si la energía personal que emitimos es negativa, no obtendremos nada positivo. Es así de sencillo. Si esto ocurre, lo primero que hay que hacer es cambiarnos a nosotros mismos, mejorar y darle la vuelta a la energía personal.

Pero hay veces en las que esto no es así. Que la persona castigada por la soledad no es una persona negativa ni posee defectos imperdonables. Al contrario, puede ser alguien encantador y sin embargo no encuentra a su media naranja. ¿Por qué ocurre esto? Hay mil razones, pero siempre podemos hacer algo para mejorar la situación a través del Feng Shui.

Como sabemos, el Feng Shui distingue ocho energías diferentes en cada espacio y las reconocemos porque se instalan siempre en los mismos lugares: norte, sur, este, oeste, noreste, noroeste, sureste y suroeste. En cuestiones relativas al amor nos interesa especialmente la energía que se instala en el Suroeste de nuestra casa. Allí se acumula una poderosa energía de Tierra que favorece especialmente a las mujeres y promueve las relaciones armoniosas y la salud femenina.

De modo que es ese (el Suroeste) el punto que debemos cuidar para que mejore nuestra vida sentimental. Visitemos el Suroeste de nuestra casa (lo localizaremos con la brújula) y observemos qué hay allí. Si tenemos un cuarto de baño, la escalera, un trastero, armarios o la cocina, es probable que nuestra vida amorosa no sea muy satisfactoria, porque este tipo de estancias aflige la energía natural del Suroeste. Si este es nuestro caso, podemos buscar una alternativa: localizar el área Suroeste del salón de la casa.

El Feng Shui observa muchos remedios para potenciar la vida amorosa: se trata de animar y proteger la energía de Tierra del Suroeste, tanto si es la habitación que se encuentra en esa orientación de nuestra casa o si optamos por hacerlo en el rincón Suroeste del salón. ¿Cómo cuidar este tipo de energía? Lo más importante y lo primero que debemos hacer es dejar que fluya, que se mueva, que circule en su forma natural. Y para esto lo más urgente es despejar el espacio, ordenar y limpiar. Revisar paredes, techos, muebles, textiles y demás para localizar cosas rotas, viejas, feas o destartaladas que conviene arreglar, pintar o mejorar. Iluminar adecuadamente es importantísimo también, en el Suroeste de la casa debe circular la luz y el aire, hay que ventilar, permitir que la energía se mueva libremente e inunde todo el espacio.

Hecho esto, ya podemos empezar a hacer Feng Shui. Si estudiamos la teoría de los Cinco Elementos tradicionales chinos, sabremos que la energía de Tierra se favorece incluyendo en esa zona objetos que la contienen. Por ejemplo: cosas de cerámica, de piedra, ladrillos, cemento, azulejos… cosas de los colores de la tierra: beige, marrones, pardos… cosas de forma cuadrada o cúbica… Podemos recorrer nuestra casa buscando objetos, muebles, cuadros y adornos decorativos que cumplan estos requisitos. No es necesario comprar nada nuevo, basta con trasladar al Suroeste las cosas que encontremos en casa que emiten energía de Tierra.

Esta misma teoría de los Cinco Elementos nos indica que la energía de Tierra se “alimenta” a través de la energía del Fuego. ¿Qué significa esto? Que si añadimos objetos que emiten energía de Fuego estaremos incrementando el poder de la energía de Tierra del Suroeste y eso es buenísimo. Así que buscaremos cosas de elemento Fuego: candelabros, velas, objetos rojos, naranjas o rosas, cosas de forma triangular, fotos, cuadros o esculturas que representan animales o personas, figuras de caballos y tejidos de origen amimal, como lana, cuero, seda o piel.

Si en el Suroeste de nuestra casa añadimos este tipo de objetos estaremos contribuyendo a que la energía de Tierra esté bien asentada y sea fuerte. Esto favorecerá nuestra vida sentimental y nuestras relaciones en general, bien sea familiares, de pareja, con los hijos, compañeros de trabajo y amistades.

Por último, en cuanto a asuntos energéticos, tendremos que revisar el Suroeste para localizar objetos, colores y formas que puedan estar emitiendo energía de Madera: muebles y objetos de madera, cosas de forma rectangular, colores verdes y marrones, flores, plantas, estampados florales o vegetales, estructuras verticales, rayas… todo ello perjudica a la energía de la Tierra, así que hay que reducirlo al máximo. Sacaremos de aquí esas cosas y las llevaremos a otra zona de la casa donde ejerzan una influencia más positiva, como el Este o el Sureste.

Pero aún hay algo más que podemos hacer y es recurrir al mundo de la simbología, ese lenguaje universal que tiene sus propios códigos. Revisemos de nuevo la habitación que ocupa el Suroeste de nuestra casa. ¿Hay cuadros, fotos u objetos que nos generan desasosiego, temor o nos traen malos recuerdos? Fuera de aquí. No tengamos piedad. Todo lo que nos provoca una sensación desagradable debe salir de nuestra vista. Pero también hay cosas que no nos desagradan y, en cambio, pueden estar emitiendo energías poco favorables, como algunos símbolos religiosos. Pongamos un ejemplo: el tradicional crucifijo católico representa a un ser humano siendo torturado hasta la muerte, sacrificio, dolor y agonía. Todo ello es negativo al máximo. Sin embargo, la también tradicional estampa católica de la Virgen María con el niño puede ser perfecta en el Suroeste, porque representa la maternidad, el amor inmenso de una madre y la alegría natural de un bebé. No tenemos que renunciar a nuestras creencias, pero sí podemos buscar la alternativa más favorable energéticamente.


Después de retirar los símbolos poco agradables
de esta zona llega el momento de añadir algunos específicamente orientados a mejorar nuestra vida sentimental. Hay muchas alternativas, tanto de la tradición oriental como occidental: parejas felices, patos mandarines, el símbolo chino de la Doble Felicidad, corazones, cupidos…

Por supuesto, el Feng Shui y las tradiciones chinas contemplan muchas más opciones para mejorar nuestra vida amorosa, pero es imposible resumirlas en tan poco espacio. Quizá te interese echar un vistazo a mi libro Feng Shui para Enamorar, donde repaso las más importantes. Hazlo siguiendo este enlace: http://fengshuifacil.com/detalles/

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One Response to “Cuidando el amor por San Valentín”

  1. isabel dice:

    hola!!!!! tus consejos me han ayuda muchisimo!!!!Gracias

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