Paso 4: cómo interpretar el Bagua

2015
05.31

   Como sabemos, el Bagua (Pakua en algunos textos) es un método para trabajar con las energías de nuestra casa. Lo que hace es identificarlas y situarlas en un lugar determinado, describiendo sus características. En su versión china tradicional se trata de una figura octogonal con 8 áreas idénticas que representan cada una de las orientaciones de la brújula (Norte, Sur, Este, Oeste, Noreste, Noroeste, Sureste y Suroeste). Esta representación tradicional china nos resulta muy abstracta a los occidentales, porque su mensaje principal está definido por los ideogramas del I Ching, así que para hacer Feng Shui es preferible simplificarla en términos mucho más comprensibles para nosotros.

   Para trabajar con este método, yo prefiero hacerlo más sencillo, transformarlo en una cuadrícula (mucho más fácil de aplicar a las formas típicas de una vivienda) y describir con precisión todas las características que definen a cada una de sus orientaciones. Recordemos la figura que vimos en el Post anterior.  En esencia, viene a decir lo mismo que el Bagua tradicional, pero de forma mucho más clara.

Aquí encontraremos cada una de las 8 orientaciones de la brújula más el centro. Simbólicamente, cada cuadrante representa la energía que mueve una de las áreas de nuestra vida, desde la economía hasta la salud, pasando por las relaciones, etc. Prácticamente todos los aspectos importantes de nuestra vida están representados aquí. Paralelamente, cada una de estas áreas tiene una energía característica, que definimos en función del elemento predominante: fuego, tierra, metal, agua o madera. Además, existen infinidad de correspondencias, como un número, una nota musical, un miembro de la familia, un color, una forma, un material… aquí sólo colocamos los más importantes.

Ahora viene la tarea de aplicar este ‘mapa’ Bagua a nuestra propia casa. En el Post de la semana pasada definimos las 8 áreas del Bagua sobre el plano de la casa, adjudicándole a cada una de ellas la orientación de la brújula correspondiente. Ahora no tenemos más que insertar las características energéticas de cada una de estas áreas a los cuadrantes de nuestra casa. Veamos como lo hacemos en el plano de la vivienda del ejemplo.

   Como vemos, las 8 áreas de la casa (además del centro, que hemos dejado sin definir) contienen un tipo determinado de energía que alimenta un área concreta de nuestra vida y que a su vez se ve favorecida por toda una serie de elementos, como son colores, formas, materiales y objetos. La idea es aportar estos elementos al área donde más nos favorecen. Por ejemplo, si en casa tienes un bonito candelabro con unas velas rojas, lo ideal será que lo coloques en el área Sur de la vivienda. Porque estaremos alimentando con el candelabro, las velas y el color rojo la energía de Fuego que se asienta en el Sur. Debes buscar con la brújula qué habitación hay allí y colocar en esa orientación el candelabro.

   Si nos fijamos en el ejemplo, nos daremos cuenta de que ninguna de las habitaciones coincide exactamente con una de las áreas del Bagua, de forma que hay estancias que corresponden a dos áreas diferentes, mientras otras comparten área con la habitación de al lado. Por ejemplo, el dormitorio 2 tiene una parte en el Noroeste y otra en el Oeste. Ambas son zonas donde impera la energía del Metal, así que no habría mayores problemas. El dormitorio 1 sí tiene una configuración más complicada, porque en parte corresponde a la energía de Agua (Norte) y en parte a la de Tierra (centro). Combinar ambas es realmente complicado. Esta no es una ciencia exacta, pero deberemos adecuar lo más precisamente posible las áreas energéticas al lugar que ocupan.

   Este sería un primer paso para ordenar las energías de la casa. Pero en el Feng Shui no hay nada fácil ni rápido, así que no será lo último. Ni mucho menos. Sólo es una forma de empezar a familiarizarnos con el concepto de las energías y el tipo de cosas que les favorecen.

Paso 3: aplicar el Bagua a nuestra casa

2015
05.24

   Continuamos con los primeros pasos básicos para la práctica del Feng Shui siguiendo el método tradicional. Como sabes, en esta tradición el uso de la brújula es muy importante, porque determina la clase de energías que operan en nuestra vivienda en todo momento.

Hasta ahora hemos conseguido localizar la orientación del frente de nuestra casa (puedes releer este Post: http://fengshuifacil.com/blog/?p=1763) y a continuación hemos dibujado el plano de la vivienda con todas sus habitaciones (ver Post anterior: http://fengshuifacil.com/blog/?p=1786).

   El siguiente paso será aplicar el Bagua sobre el plano de la casa. Si aún no estás familiarizad@ con el concepto del Bagua, te recomiendo que revises este artículo publicado en este mismo Blog el 28 de febrero de 2012  http://fengshuifacil.com/blog/?p=1324 y mires con atención el gráfico que encabeza este texto. Aquí puedes ver las características principales de cada uno de los nueve cuadrantes del Bagua chino.

    La idea que sustenta el método Bagua (o Pakua en algunas publicaciones) es que las cuatro orientaciones principales de la brújula (Norte, Sur, Este y Oeste), así como las cuatro secundarias (Noreste, Noroeste, Sureste y Suroeste) emiten y acumulan un tipo de energía diferente que solemos describir con las características de los elementos de la Naturaleza según la tradición china: Fuego, Agua, Tierra, Madera y Metal. Si nos guiamos por esta teoría, sabremos que en cada una de estas 9 zonas de nuestra casa habrá un tipo de energía concreto que favorecerá un tipo de cosas y perjudicará a otras.

   Para aplicar el Bagua a nuestra casa debemos pues dividir la planta de la vivienda en 9 partes exactamente iguales. Lo primero que debemos hacer es rescatar el plano que dibujamos y dividir tanto el ancho como el largo en 3 partes iguales. En el ejemplo que estamos siguiendo, el plano en el dibujo mide 24 x 12 cm, así que no tenemos más que dividir la parte más larga (24 cm) entre 3 y obtendremos tres tiras de 8 cm cada una. Hacemos lo mismo en la parte más corta, que mide 12 cm en el dibujo. Dividimos 12 entre 3 y obtenemos tres recuadros de 4 cm de ancho. En total, habrá 9 rectángulos de 8×4 cm cada uno.

 Con esta sencilla operación tenemos definidos los 9 cuadrantes del Bagua. Recuperamos ahora la brújula para averiguar en qué orientación está situada cada una de estas nueve áreas que, como vemos, no coinciden exactamente con las habitaciones o estancias de la casa, sino que abarcan zonas más grandes.

   Recordemos que anteriormente ya habíamos calculado la orientación del frente de la casa con la ayuda de Google Earth y de la brújula. Sabemos, pues, que el frente de la casa está orientado al Sureste (exactamente a 105 grados). Desde ahí es fácil obtener todas las direcciones de la brújula en nuestra casa. Ahora solo tenemos que anotarlas en el plano.

Paso 2: dibujar el plano de la vivienda

2015
05.15

En el post anterior vimos cómo obtener los dos datos fundamentales para valorar el Feng Shui de una casa: su fecha de construcción y la orientación del frente.

Ahora debemos proseguir con nuevos pasos. El primero será conseguir el plano de la vivienda. Lo ideal es contar con el plano original dibujado por el arquitecto que construyó la casa, pero si eso no es posible, nosotros mismos podemos dibujarlo. No será tan profesional, pero servirá igual.

Para dibujar el plano de nuestra casa necesitamos papel, lápiz, regla y una cinta métrica (lo más larga posible). Si contamos con la ayuda de algún amigo o familiar la tarea será mucho más sencilla.

Hacer un plano requiere cierta pericia y, sobre todo, buena visión espacial. Se trata de intentar “ver” la casa desde cierta altura, como si estuviéramos situados en el techo, dándonos cuenta de qué paredes son colindantes, dónde están los huecos (escaleras, respiraderos, entrantes o salientes de los que no solemos ser muy conscientes) y en general qué proporciones tienen las habitaciones.

Nos situaremos en la puerta de entrada con el papel y el lápiz en la mano. Lo primero que debemos hacer es dibujar el contorno de las paredes que estamos viendo. O, si lo preferimos, la forma del suelo. Marcaremos aproximadamente dónde están las columnas, las esquinas, las puertas etc. Cuando hayamos dibujado esta primera estancia, procederemos a medir cada pared y apuntaremos la cifra en la zona correspondiente del dibujo. Si contamos con ayuda será más rápido y fácil.


A continuación iremos recorriendo cada habitación de la casa
y repetiremos esa misma operación. Al terminar, tendremos un dibujo aproximado de la casa con todas las medidas anotadas en él.

Luego tendremos que tomar otro papel y hacer el mismo dibujo con las medidas precisas. Para ello utilizaremos la regla y el lápiz, de forma que todas las líneas nos queden bien rectas. La única dificultad está en hacerlo a escala. Todas las medidas que hemos anotado corresponderán a centímetros. Como es lógico, en el papel tenemos que dibujar la casa mucho más pequeña de lo que es en realidad. Para ello debemos reducir las medidas reales hasta hacerlas caber en el papel, pero conservando las mismas proporciones.

La mayoría de los planos se hacen a escala 1:25. Es decir, cada centímetro que dibujamos en el plano corresponde a 25 centímetros de la realidad. Por ejemplo: una pared que en la realidad mide 300 cm (3 metros), en nuestro dibujo medirá 12 cm (300 / 25).

Nosotros lo haremos de la forma más sencilla. Si la parte más larga de la casa mide (por ejemplo), 12 metros, la dibujaremos de 24 cm para asegurarnos de que todo el dibujo cabe en un papel de tamaño normal.  Y seguiremos esta misma pauta para hacer el resto del dibujo (dividiendo la longitud en metros por la mitad y dibujando esa cantidad en centímetros). Realmente es más difícil describirlo que hacerlo.

Si lo deseamos, podemos dar un último paso para dejar el dibujo más limpio. Con este último plano será con el que trabajaremos el Bagua para detectar dónde se colocan los nueve cuadrantes del Feng Shui sobre nuestra vivienda.

Cómo empezar a hacer Feng Shui

2015
05.09

La mayoría de los aficionados al Feng Shui se plantean antes que nada aplicar las técnicas milenarias a su propia casa, para que la energía fluya mejor y, al mismo tiempo, favorezca su propia vida en aspectos tan cruciales como lo económico, la salud o la vida sentimental. Los libros, las páginas de internet y los consejos de algún amigo suelen ser las fuentes donde encontrar toda clase de instrucciones para aplicar a nuestra casa algún remedio Feng Shui con la esperanza de que funcione. Pero muchas veces no basta. La mayoría de las veces esa información que encontramos por ahí es parcial e incluso errónea. En ocasiones puede hacernos más daño que bien.

Por eso he querido escribir una serie de posts en los que explicar cuál es el proceso habitual para aplicar remedios Feng Shui a una vivienda de forma seria. Intentaré hacerlo con sencillez para que cualquier interesado pueda seguir estos pasos en su propia casa sin temor a equivocarse.

Vayamos por partes. Lo primero que hay que hacer es conocer algunos datos sobre la vivienda, que resultarán importantes a la hora de definir el mapa de las estrellas voladoras de la casa. Para ello es preciso saber en qué año se construyó el edificio (si ha sufrido una reforma integral que incluye el cambio de techos o tejados, esa será la fecha que debemos apuntar) y, en segundo lugar, cuál es la orientación del frente de la casa.

Vamos con la fecha de construcción. Quizá conocer la fecha exacta de la construcción del edificio es complicado. En el Feng Shui se trabaja con períodos de tiempo que abarcan 20 años, de forma que si no conocemos exactamente el año de construcción de la casa, podemos establecer una fecha aproximada. Debemos saber que los períodos de 20 años van desde 2004 a 2023 (es el período actual, conocido como período 8); de 1984-2003 (período 7); 1964-1983 (período 6); 1944-1963 (período 5); 1924-1943 (período 4); 1904-1923 (período 3); 1884-1903 (período 2); 1864-1883 (período 1) y 1844-1863 (período 9). La mayoría de las casas que habitamos datan de alguna de estas épocas.

Nos bastará, entonces, ubicar la construcción de nuestra casa en uno de estos períodos.

Yo misma voy a ir siguiendo los pasos uno a uno con un ejemplo que nos servirá para ir avanzando en el proceso paso a paso: se trata de un apartamento situado en un edificio construido en el año 1970 (período 6).El siguiente dato necesario será establecer cuál es el frente de la vivienda. Puede parecer obvio, pero en ocasiones no lo es tanto. Veamos por qué.

En general, la fachada principal del edificio se suele considerar el frente. Pero hay viviendas que ni siquiera dan a la fachada principal del edificio, por lo que debemos descartar esta orientación.

El frente suele ser la pared más importante de la casa, la que más ventanas tiene hacia el exterior, por la que más luz, ruido y movimiento se percibe. Muchas veces corresponde a una de las habitaciones principales de la casa (salón o cocina), pero a veces no.

La idea es buscar esa pared importante porque es el área que más energía recibe en forma de luz, movimiento y sonidos.

Cuando tengamos establecido el frente de la vivienda, tendremos que averiguar cuál es su orientación ayudándonos con una brújula.

Hoy en día la forma más sencilla de conseguir este dato es recurrir a herramientas como Google Earth, la aplicación de Google que nos permite ver en un ordenador (computadora) cualquier rincón del mundo a vista de pájaro.

Si disponemos de este programa en el ordenador, sólo tenemos que teclear la dirección exacta de la vivienda para que el buscador localice en el globo terráqueo el edificio que nos interesa, mostrándonos una imagen real de la zona. Google Earth siempre se mueve manteniendo el Norte en la parte superior de la pantalla del ordenador. Podemos verlo en la esquina superior derecha del ordenador. Este detalle nos servirá de guía.

Como vemos en la imagen, Google Earth nos proporciona una vista aérea del edificio que buscamos. En el ejemplo que estamos analizando, se trata de un bloque de pisos de dos cuerpos de color rosado. El apartamento que vamos a estudiar se encuentra en el cuerpo situado más abajo y el frente (en este caso, la terraza) mira hacia la derecha de la pantalla.

Una vez que tenemos localizada la vivienda, colocaremos nuestra brújula sobre la pantalla del ordenador con el Norte mirando hacia arriba y nos indicará la orientación exacta del frente de la vivienda. En el caso del ejemplo, vemos que la terraza del apartamento está orientada exactamente a 105 grados en dirección Sureste.

Así que con estos pasos ya tenemos los dos datos necesarios para empezar a trabajar el Feng Shui de nuestra vivienda: el año de construcción (en el ejemplo será 1970, período 6) y la orientación del frente (105 grados Sureste en el ejemplo).

Con esto podremos aplicar remedios Feng Shui siguiendo tanto las técnicas del Bagua como las de las Estrellas Voladoras, dos de las armas más poderosas de un buen Feng Shui.

Adecuando la casa a las nuevas energías

2015
03.08

   Como sabes, hace un par de semanas cambió el año chino y con él las energías de la casa. Desde hace unos días las viejas energías cambiantes de 2014 nos han abandonado y han empezado a instalarse en todos los rincones de nuestro hogar energías nuevas, mucho más fuertes e influyentes que las del fin de año. Si bien el Feng Shui de la casa debe adecuarse sobre todo a las energías fijas que viven en ella (para conocerlas debemos consultar con un experto), siempre es bueno hacer pequeños cambios que adapten la casa a las energías del año, las que conocemos como “estrellas voladoras anuales”.

Para hacerlo debemos guiarnos por el mapa de las estrellas que se rediseña cada año. Lo encontraremos en libros especializados, en webs y blogs sobre Feng Shui e incluso podemos calcularlo si conocemos a fondo el tema o a través de programas de ordenador. El de 2015 es éste que veis aquí.

Como expliqué en los posts anteriores, existen energías muy beneficiosas (1, 4, 6 y 8 ) y otras negativas (2, 3, 5 y 7 ), siendo la peor de todas la número 5. Lo más urgente siempre es suavizar el efecto de las negativas y, después, incentivar a las positivas. El alcance de este efecto será mayor o menor dependiendo de la estancia que ocupen. Así, en los dormitorios, la entrada y el centro de la casa tendrán un gran impacto, porque son zonas importantes del hogar, donde pasamos mucho tiempo (dormitorios), por donde se introduce la energía cada día (recibidor) o que afectan a toda la casa (centro). En cambio, en los cuartos de baño apenas tendrán efecto, porque el continuo desagüe desgasta las energías, sean buenas o malas. Tampoco serán perjudiciales o beneficiosas si se encuentran debajo de la escalera, en un trastero, en el garaje o en lugares pequeños, oscuros y de poco uso.

Lo primero que debemos hacer es fijarnos en los elementos que “sobran” este año de acuerdo con las energías reinantes. En el ejemplo práctico de hoy veremos lo que ocurre en el comedor de esta cocina que se encuentra orientada al Sur de la vivienda. Si consultamos el mapa de las estrellas voladoras para 2015, vemos que en el Sur se encuentra este año la estrella 7, que contiene y emite energía de Metal. Según la tradición del Feng Shui, la combinación de una estrella 7 de Metal con el Fuego que reina de forma natural en el Sur provoca riesgo de incendios. Esto nos obliga a tomar algunas precauciones, especialmente cuando se trata de una cocina, donde el peligro de incendio siempre existe.

   Veamos cómo está decorado este pequeño comedor de la cocina donde se reúne la familia para desayunar, comer y cenar a diario. La mesa es redonda y blanca, por lo que pertenece al elemento Metal y las sillas son también blancas. Pero al ser un espacio ubicado en el Sur de la vivienda, se ha adecuado su energía al de esta área de la casa cubriendo la mesa con un mantel de estampado floral en verde y rosa y añadiendo a las sillas cojines de color rosa intenso. De este modo, el pequeño comedor emite energía de Fuego, favorable en el Sur cuando no hay contraindicaciones.

  Pero si recordamos que este año se instala allí la estrella 7 trayendo consigo peligro de incendio, lo primero que debemos hacer es retirar los objetos que refuerzan la energía de Fuego de esta zona (es decir, el mantel y los cojines de las sillas). Lo guardaremos hasta el año que viene, cuando volverán a cambiar las energías, o los desplazaremos hacia la zona de la casa donde sí nos conviene este año reforzar la energía del Fuego (el centro de la casa, por ejemplo).

A continuación colocaremos en esta zona objetos que ayuden a suavizar la mala combinación energética. La tradición Feng Shui nos dice que la energía de Metal (que emite la estrella 7 con agresividad) se controla a través de la energía del elemento Agua. La explicación se encuentra en el Ciclo de los Cinco Elementos, una de las claves que conviene dominar para trabajar con el Feng Shui. Los cinco elementos (tierra, metal, agua, madera y fuego) que según la tradición china componen el mundo se relacionan entre sí siguiendo 3 patrones distintos: uno es creativo; otro es destructivo y el tercero es de control. Para dominar las energías demasiado fuertes y negativas utilizaremos este último. Y según el ciclo de control de los cinco elementos, es el Agua quien domina al Metal, suavizando sus efectos.

    ¿Qué haremos entonces? Fácil: introducir objetos de energía de Agua en este espacio. Podemos hacerlo físicamente, con una fuente, un acuario o una pecera, a través de objetos decorativos que provienen del mar, como conchas, estrellas de mar, barcos, anclas, salvavidas… o introduciendo los colores azul y negro, bien a través de los textiles o bien pintando los muebles o colgando cuadros o fotografías de estos tonos o que representen escenas marineras.

En este caso hemos optado por sustituir el mantel de flores rosas por uno en azul y los cojines rosa intenso por otros en azul intenso. No ha sido necesaria una gran inversión (6 euros el mantel y 10 euros los cuatro cojines, algo similar en dólares), el resultado es atractivo y con este pequeño gesto estaremos controlando la energía de la estrella 7, que no es nada beneficiosa. ¡Hasta al gato parece gustarle!

Las buenas energías de 2015

2015
02.18

   Después de repasar dónde estarán a lo largo del Año de la Cabra de Madera (2015) las energías negativas en nuestra casa y tras colocar las curas necesarias para minimizar sus efectos nocivos, vamos a ver cómo se encuentra el mapa energético en el otro lado de la balanza, es decir, dónde se sitúan este año las energías positivas.

 Las ‘estrellas voladoras’ que mejor energía contienen son las que conocemos con los números 1, 4 6 y 8, además de la 9, aunque esta última es una energía de efecto a largo plazo, más que inmediato. Aun así, conviene activarla y tenerla en cuenta para sentar las bases de la prosperidad de cara al futuro. Veamos una por una cómo nos afectarán a partir de mañana, cuando comienza el nuevo año en la tradición china.

La estrella 1 ocupa este año el sector Este de la casa y suele traer consigo oportunidades para mejorar los asuntos relacionados con el trabajo. La energía de la estrella 1 es de Agua, por lo que activaremos su buena influencia colocando objetos que emiten este mismo tipo de energía, preferiblemente en movimiento, como una fuente o una pecera o acuario con peces vivos. Objetos de color azul o negro e imágenes que sugieren agua también pueden ayudar, aunque en menor medida.

   La estrella 4 es conocida también como la ‘estrella del romance’ y este año se coloca en el Noroeste de la vivienda, que es el área que representa al hombre de la casa, al patriarca y al mundo masculino en general. Su naturaleza energética corresponde al elemento Madera, por lo que podemos ayudarle a crecer colocando en esta zona de la casa alguna planta, tallos de bambú y objetos de color verde. Un jarrón con flores será perfecto igualmente. Si deseamos mejorar nuestra vida sentimental podemos recurrir al tradicional símbolo de la doble felicidad chino. Esta es también la estrella que propicia logros académicos y ayuda en exámenes, oposiciones y eventos similares. El símbolo clásico en la tradición china que ayuda a los estudiantes es la carpa.

La estrella 6 se sitúa a lo largo de 2015 en el Noreste. Se trata de una zona que simboliza los estudios, la investigación, la escritura y la cultura en general. La activaremos con objetos que emiten energía de Tierra, como el cristal, la cerámica, la piedra… una recomendación tradicional es colocar aquí un cuadro o fotografía que represente una montaña (que no sea demasiado puntiaguda). También 6 esferas de cristal. Evitar el exceso de energía de Fuego y de Metal.

   La estrella 8 se coloca en el Norte de la casa, que es el área que rige nuestra vida profesional y laboral, así que los auspicios no pueden ser mejores. Lo primero que tenemos que hacer es limpiar a fondo la habitación que ocupa el Norte de nuestra casa, ordenar y deshacernos de todo aquello que esté roto, feo, inservible o nos traiga recuerdos negativos. Sólo con eso la habitación ya recobrará una atmósfera más positiva. La estrella 8 contiene energía del elemento Tierra, así que podemos activarla utilizando algunos objetos de esta misma energía, como esferas de cristal, cosas de cerámica o piedra, y adornos o textiles de colores terrosos, como beige, ocre o terracota. Para no dañar a la estrella 8 conviene también retirar en la medida de lo posible los objetos que contengan el elemento Metal, como pueden ser muebles o elementos decorativos de hierro, aluminio, acero, cobre, bronce o latón, cosas de color blanco, gris o metalizados y objetos dorados o plateados.

La estrella 9 viaja este año al Suroeste, el área de las mujeres, la fertilidad, la pareja y el amor. Así que nos conviene mimarla bien. La nueve es una estrella de elemento Fuego, que es también el elemento que activa alegremente el sector Suroeste, así que la combinación no puede ser más afortunada. Pero siempre podemos hacer algunos gestos para apoyarla todavía más. Decoremos esta zona de la casa en tonos rosas, rojos, anaranjados… coloquemos los objetos por parejas (no uno solo y mucho menos, tres) para atraer la armonía amorosa. Si tenemos en la casa algún cojín en forma de corazón, llevémoslo allí este año.  Candelabros, incienso, lámparas de lava… todo eso contribuye a mejorar la relación si lo ponemos en el Suroeste. Usemos la luz sin miedo.

Las energías negativas que vienen con el Año Nuevo

2015
02.15

   El Año Nuevo chino está a la vuelta de la esquina. Si bien es una tradición que a los occidentales nos resulta extraña, sí que podemos aprender de ella lo que nos interesa. Y esto es el concepto de renovación que trae consigo. Porque en la mentalidad oriental, lo que se está celebrando ahora (el año comienza este jueves 19 de febrero) es el cambio de ciclo en la Naturaleza. Para entendernos, la llegada de la primavera. Y con este nuevo ciclo natural vienen energías nuevas. Son lo que en Feng Shui conocemos como ‘estrellas voladoras’ o ‘estrellas volantes’, porque se refieren a las energías que se mueven a lo largo del tiempo y del espacio.

Hay nueve clases diferentes de energías (se las suele nombrar con un número y un color, aunque sólo son convencionalismos) que se van moviendo y al inicio del año se colocan en un punto determinado, donde permanecerán hasta el año siguiente. Entre ellas las hay muy beneficiosas (estrellas 1, 4, 6, 8 y 9), relativamente negativas (3 y 7) y muy negativas (2 y 5). La idea es conocer dónde se ubican para calibrar cuánto bien o cuánto daño pueden hacernos y contrarrestar o potenciar sus efectos si fuera necesario.

   Los puntos más vulnerables de una casa son la puerta de entrada (por ahí entra la energía cada día) y el dormitorio, porque es ahí donde más horas pasamos, una media de ocho cada jornada. Si en estas áreas tenemos energías favorables no tendremos de qué preocuparnos, pero si esos puntos están ocupados este año por energías negativas, será necesario colocar alguna cura para minimizar sus efectos.

 Vamos por partes. Lo más urgente es empezar a proteger los lugares donde se ubicarán las estrellas negativas, también conocidas como ‘estrellas de la enfermedad’.

   Estrella 2. Este año 2015 la estrella 2 se coloca en el Sudeste. Si tenemos en esta orientación de la casa la puerta de entrada o el dormitorio debemos llevar a efecto alguna de las curas tradicionales. El primer consejo para no notar sus efectos es tratar de pasar el menor tiempo posible en esta zona de la casa, no hacer obras allí, no hacer ruido, no poner música y evitar el movimiento tanto como sea posible, porque todas estas actividades activan la energía y no deseamos eso. Si tenemos allí el dormitorio sería una buena idea trasladarse a otro lugar de la casa. Si resulta imposible, colocaremos objetos de metal o cosas de color blanco, gris y metalizados para que la energía del elemento Metal controle a la energía del elemento Tierra, que es la de la estrella 2. Busquemos en casa objetos dorados y llevémoslos este año al Sudeste, porque allí estarán haciendo un excelente trabajo para nosotros. Como cura tradicional china suele recomendarse la colocación en esta área de una calabaza Wu Lou pintada de oro y con abertura, porque simboliza tanto la salud como la lucha contra la estrella de la enfermedad.

    Estrella 5. Es la peor de todas. En China se le conoce como ‘estrella de la desgracia’. Su elemento también es la Tierra y, de igual modo, se combate con cosas de energía Metal. Este año 2015 la estrella 5 se coloca en el Oeste de la casa. Hay que decir lo mismo que antes: si tenemos allí la puerta de entrada o el dormitorio, hay que actuar. Lo haremos utilizando de nuevo objetos de metal. Si se desea recurrir a una cura tradicional china, se recomienda el carillón (o campana de viento) de seis tubos de metal.

   Según la teoría de los cinco elementos del Feng Shui, el elemento Fuego es el que alimenta al elemento Tierra, dándole fuerza y poder. Por eso este año será necesario reducir o eliminar en lo posible el elemento Fuego de los sectores afectados por las estrellas 2 y 5, es decir, del Sudeste y del Oeste. Contienen el elemento Fuego todos los objetos de color rojo, naranja y rosa, las cosas de forma triangular o piramidal, las fotos, figuras, dibujos o imágenes que representan animales y personas, así como paisajes con volcanes, el sol o cuadros abstractos que recuerden triángulos, fuego, y colores rojizos. También los tejidos de origen animal corresponden al elemento Fuego, como pueden ser la piel, la seda, la lana, el cuero… Por supuesto, son cosas de elemento Fuego todas las relacionadas con el propio fuego, como velas, candelabros, chimeneas, quemadores de incienso… busquemos en el Sudeste y el Oeste de nuestra casa cualquier objeto que coincida con esta descripción y llevémoslos durante este año a otra parte de la vivienda.

 La estrella 3 no es tan negativa como las anteriores, pero sí trae consigo el espíritu de la discordia, del enfrentamiento, del chismorreo, los malentendidos, la maledicencia y el conflicto. En su versión más agresiva, puede conducirnos a problemas legales o judiciales. Así que también conviene controlarla. Este año ocupa el centro de la vivienda, por lo que su influencia afectará a todos los sectores de la casa. La estrella 3 es una energía de elemento Madera, por lo que la combatiremos mediante el elemento Fuego (el fuego destruye la madera). Lo haremos colocando en el centro de la vivienda algún objeto de color rojo, naranja o rosa, encendiendo la chimenea (si hay), con cosas de forma triangular o piramidal, con textiles de origen animal o colocando aquí algún retrato de personas o animales. Eliminemos o reduzcamos los objetos de elemento Agua, es decir, de color azul o negro, las fuentes, peceras o acuarios, los cuadros o fotos donde se ve el mar, un estanque, un lago o cascadas, y todos aquellos elementos relacionados con lo marinero: anclas, faros, barcos, estrellas de mar, conchas, caracolas etc.

 La estrella 7 es también relativamente negativa. Su especialidad es la agresión y este año visita el Sur de la casa, por lo que vendrá doblemente reforzada (porque el Sur es el reino del elemento Fuego y éste lo intensifica todo). El Feng Shui nos advierte que la estrella 7 en el Sur conlleva riesgo de incendios, así que hay que extremar las precauciones. La idea para apaciguar a la estrella 7 es usar el elemento Agua. Lo haremos con objetos de color azul o negro, con agua propiamente dicha (peceras, fuentes, acuarios…), o con imágenes que representan el agua. Intentemos este año reducir la presencia del elemento Fuego en el Sur, que ya viene particularmente cargado.

Limpieza general para terminar el año

2014
12.18

El Año Nuevo chino no llegará hasta bien entrado el 2015, más concretamente el 19 de febrero, un poco tardío este año. La tradición oriental indica que dos semanas antes del nuevo año conviene realizar una profunda limpieza general en la casa, para despedir a las energías caducas del año que muere y dar la bienvenida a las nuevas energías frescas del que será el Año de la Cabra de Madera.

En mi caso particular, hace semanas que siento que el año está finiquitado. Las energías parecen moverse lentamente, los asuntos no avanzan, todo parece un poco atascado. Incluso en la casa se producen pequeños incidentes constantemente: una bombilla que se funde, una puerta que se atasca, un grifo que no deja de gotear… mentalmente me hacen pensar que debo mirar hacia adentro y encontrar soluciones a esos pequeños problemas que hacen que tu vida no progrese como deseas.

Así que días atrás me puse manos a la obra. He revisado armarios, cajones, objetos, muebles, cuadros, fotos, textiles… todas las cosas que me rodean y que, mayoritariamente, llevan años en el mismo sitio. He anotado todo lo que está demasiado viejo, feo, defectuoso o resulta ya inservible. Varias cajas se han llenado de ropa que no me sirve, de juguetes demasiado infantiles, de calzado… y se han donado a la beneficencia. Los muebles que peor aspecto tienen van a ser pintados o restaurados, he retapizado alguna silla… voy a coser cortinas nuevas y voy a intentar organizar mejor las cosas y el espacio para que la energía se mueva libremente, sin que tropiece todo el tiempo con algún objeto fuera de lugar.

Y ahora toca la limpieza a fondo. Es increíble cómo va cambiando una casa a lo largo de los años sin que nos demos cuenta. Todo envejece, se deteriora, va tomando un aspecto diferente, la pintura de las paredes se oscurece… y el conjunto empieza a parecer más viejo, más usado, menos luminoso. Esto hará que nuestra vida e incluso nuestro ánimo refleje ese mismo “cansancio”. Y no debemos bajar la guardia. Así que este año he empezado mi limpieza de fin de año antes de lo previsto, para estar segura de que lo haré bien y a profundidad. Así, en cuanto crucemos el umbral del año nuevo, la casa (y los que vivimos en ella) estaremos preparados para renovar nuestra propia energía y, con ello, afrontar con más garantías de éxito los retos que se nos presenten en 2015.

Cuadrados en el suelo

2014
11.04

Como ya sabes, en Feng Shui trata de ordenar y distribuir las energías de la casa para lograr la armonía y el equilibrio perfecto para que todo en nuestra vida fluya: la salud, el amor, las finanzas, las relaciones familiares etc. Para ello, esta vieja ciencia china se basa en muchos parámetros, siendo algunos de los más importantes la orientación del lugar (norte, sur, oeste etc) y la energía que emiten los objetos.

Hoy vamos a hablar de esto: la energía que emite cada cosa (muebles, objetos decorativos, libros, cuadros…), porque todo lo que se encuentra en casa tiene su propia energía y ésta dependerá de su forma, color y material del que está fabricado, básicamente.

Por eso es importante valorar cada objeto antes de comprarlo o de colocarlo en casa, porque su energía tendrá cierta influencia en nosotros y en nuestra vida. Dependerá, claro, del tamaño, la importancia y el lugar que ocupe en la casa.

Y no sólo muebles y objetos decorativos emiten su energía, sino que también la propia estructura de la casa lo hace. Y la mayoría de las veces es algo que pasa completamente desapercibido. Pocas veces nos paramos a pensar en el techo, el suelo o las paredes de la casa. Y ellos también tienen su importancia.

 Lo más probable es que los suelos de tu casa tengan algún diseño, color o material: sean de moqueta, madera, vinilo  o cerámica, todos ellos emiten su propia energía. Fijémonos pues en lo que estamos pisando día tras día. ¿Qué formas tiene, qué colores, qué material?

Una de las recomendaciones del Feng Shui básico es utilizar esto a nuestro favor. La energía de Tierra es favorable en el suelo de la casa porque aporta estabilidad, por lo que es bueno contar con ella en el jardín, el camino de acceso a la vivienda y en la planta baja. Si tenemos energía de Tierra en estas áreas será algo así como cimentar bien nuestra casa y nuestra vida.

Para lograrlo bastará con introducir formas cuadradas en el suelo, así como colores terrosos (arena, beige…) y materiales como el barro, la pizarra, la piedra, la cerámica o el ladrillo. Con elementos como éstos en el suelo de nuestra casa estaremos introduciendo una buena dosis de energía de Tierra.

Si no podemos cambiar el suelo ahora, porque resulta costoso o inconveniente, siempre podremos colocar alguna alfombra que contenga diseños con cuadrados que hará el mismo efecto.

Un símbolo de calma

2014
10.25

   Siguiendo las directrices del Feng Shui seremos capaces de ordenar las energías invisibles que nos rodean para crear un ambiente favorable a todos nuestros intereses. Muchas veces el problema es que el carácter de las personas que conviven en el mismo entorno contribuye a crear precisamente todo lo contrario: rivalidad, celos, conflictos y enfrentamientos de todo tipo. Esto impide, por un lado, que reine la paz en nuestra casa y, por otro, que a la larga resulte imposible o muy difícil alcanzar cualquier objetivo que nos propongamos porque día tras día estamos respirando una atmósfera cargada de negatividad.

 Obviamente, lo más importante a la hora de combatir esta situación es ser conscientes de nuestros defectos e intentar mejorar a nivel personal. Aceptar las críticas con espíritu abierto y hacer un autoanálisis de nuestra parte más oscura nos ayudará a pulir aquellos aspectos de nuestra personalidad que nos resultan más problemáticos. Controlar el propio genio, aprender a relajarse y tomarse la vida con cierta dosis de filosofía son buenos consejos para mejorar la energía de nuestro hogar.

Pero este camino es difícil y largo. Nadie es capaz de cambiar su forma de comportarse de un día para otro, se trata más bien de un proceso laborioso, muy consciente y que requiere compromiso, constancia y un gran deseo de ser una persona mejor.

Por eso el Feng Shui dispone de algunas “herramientas” que pueden ayudarnos de un modo sutil a “limpiar” la atmósfera de nuestra casa cuando está cargada de energías de rivalidad o competencia, algo bastante común entre hermanos e incluso entre padres e hijos o entre cónyuges.

El consejo del Feng Shui es colocar esferas de cristal como símbolos capaces de relajar el ambiente cuando se producen esas tensiones. Pueden ser esferas de cuarzo pulido o de vidrio. El cuarzo es una piedra semipreciosa que emite vibraciones relajantes de forma natural. La superficie de estas piezas debe ser suave. El tamaño es irrelevante y si las deseamos coloreadas, serán perfectas en azul, verde, lavanda y amarillo. Lo ideal sería colocar seis esferas —el 6 se asocia en la tradición china a la energía calmante procedente del cielo— a la vista en el salón o en la entrada de la casa, sobre una mesa o en una estantería, donde puedan contemplarlas todos los habitantes de la vivienda.