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Ritual para el Año Nuevo Chino


2016
02.01

  Como sabes, el próximo 8 de febrero inicia el nuevo año chino, que será el año del Mono de Fuego. Como los monos, el carácter de este año será dinámico, divertido y más amigo de bromas y juegos que de cosas serias, disciplinadas y que requieren un gran esfuerzo de concentración y dedicación. Los chinos llevan ya varios días con los preparativos previos a la celebración del Año Nuevo y éstos continuarán hasta días después del cambio de año.

Para nosotros, en Occidente, muchos de sus rituales nos resultan chocantes y exóticos, aunque otros encierran un sentido profundo de renovación y eso nos interesa a todos, especialmente cuando estamos dejando atrás un período concreto de nuestra vida, un tipo concreto de energías y tratamos de abrirnos a la llegada de nuevos tiempos y energías renovadas.

Uno de los rituales taoístas más populares entre la población china mundial es el altar del Dios de la Cocina, al que llaman Tsao Chun (o Zao Jun). La tradición manda colocar una imagen de este dios familiar de papel o cartón cerca del fuego en el que cocinamos o bien sobre la chimenea. La idea es representar el “hogar” familiar. Tsao Chun se encarga desde allí de proteger a todos los miembros de la familia de accidentes y problemas. Durante los 365 días del año la imagen de esta deidad permanece allí y no es necesario hacerle nada más.

Una semana antes de la llegada del Año Nuevo es el momento para volver la vista atrás y hacer balance de nuestros logros, nuestros errores y todo aquello que dejamos pendiente de cumplir. Será un día para la reflexión. Tsao Chun, desde la cocina (o allí donde lo pusimos) nos ha “vigilado” a lo largo del año y sabe qué hemos hecho bien y qué hemos hecho mal. Según las creencias taoístas, este dios familiar se encarga una vez al año de volar hacia el cielo y dar un informe completo de nuestro comportamiento a los dioses principales. Es algo así como la voz de nuestra conciencia.

 ¿Qué hacen los chinos para “endulzar” este informe y ganar así el favor de todos los dioses? Con el ritual del Dios de la Cocina, se preparan unos pastelillos dulces de arroz que se le ofrendan a Tsao Chun. Los dulces (ocho para ser exactos) se colocan junto al dios además de dos velas rojas y tres barritas de incienso. Si queremos hacerlo, podemos utilizar cualquier tipo de dulce, no es necesario que sea estrictamente la receta china.

El ritual consiste en encender las velas y el incienso y embadurnar un poco la boca del dios con los pastelitos para que sus palabras a los dioses principales sean dulces y benévolas. En ese momento haremos lo que suele llamarse un “examen de conciencia” con la intención de enmendar nuestros errores y trabajar más y mejor para conseguir nuestras metas. Podemos ahora pronunciar una pequeña oración para pedir el favor del cielo y proclamar nuestros deseos para el año nuevo: salud, felicidad, amor, conocimiento, amistad, suerte… lo que más nos motive.

A continuación tomamos la imagen del Dios de la Cocina y la quemamos con la precaución de hacerlo sobre una superficie que no puede arder, como un bol metálico o de cerámica. Tsao Chun se elevará hacia el cielo convertido ya en humo y allí se encontrará con el Emperador de Jade, la principal figura mitológica para los taoístas, a quien le hablará de nosotros. Si el informe es favorable, tendremos a esta deidad de nuestra parte para lograr nuestros deseos a lo largo de 2016.

 Una vez iniciado el nuevo año chino, es decir, a partir del 9 de febrero de este año, podemos colocar de nuevo la imagen del Dios de la Cocina en su sitio para que nos “vigile” y proteja durante todo el año.

Preparándonos para el nuevo año del Mono de Fuego (2016)


2016
01.24

   Aunque en Occidente llevamos ya más de tres semanas inmersos en el nuevo año 2016, los chinos todavía están disfrutando de los últimos días de su año 4712 y empiezan a prepararse para dar la bienvenida a 4713, que será el año del Mono de Fuego. Comienza el próximo 8 de febrero y durará hasta el 17 de enero de 2017.

Como sabemos, con la llegada de un nuevo año chino entran en acción nuevas energías (estrellas voladoras) que determinarán qué zonas de nuestra casa, jardín, negocio o lugar de trabajo serán más favorables y cuáles podrían traernos problemas. Conocerlas será crucial a la hora de controlarlas y sacarles el máximo beneficio. Para ello estudiaremos el mapa de las estrellas voladoras para 2016 y llevaremos a cabo las curas necesarias para minimizar los efectos negativos de las estrellas menos benignas.

 Pero antes de todo eso (tenemos tiempo antes del 8 de febrero), es necesario dar algunos pasos previos para preparar la casa. Porque durante estas últimas semanas del año viejo aún permanecen activas las energías del año de la Cabra de Madera que está a punto de terminar y ya están en las últimas, así que conviene removerlas para dar la bienvenida a las nuevas.

   ¿Cómo conseguirlo? Con la tradicional limpieza general de fin de año. No sé si es una tarea demasiado atractiva, pero sus beneficios compensan.  La costumbre china establece la fecha idónea para llevar a cabo esta limpieza dos semanas antes de la llegada del nuevo año, así que mañana lunes 25 de enero será un momento perfecto, pero no es necesario ser tan rígido. Lo importante es sacar las energías viejas del hogar.

   La idea es revisar toda la casa, incluso los estantes y cajones de los armarios. Decidiremos qué cosas siguen haciéndonos falta y cuáles pueden irse a la beneficencia o directamente a la basura. Después de liberar espacio llega el momento de limpiar. La forma correcta de hacerlo es comenzar en la zona de la casa más alejada de la puerta principal. Limpiaremos los muebles, cristales y objetos decorativos y después barreremos siempre desde el fondo hacia la puerta. Continuaremos por el resto de las habitaciones hasta reunir toda la porquería en la zona de la puerta principal. Allí la recogemos y la sacamos fuera. Durante el proceso de limpieza hay que abrir puertas y ventanas para que salga la energía vieja y entre la nueva.

   Si queremos seguir al pie de la letra la tradición china, guardaremos todos los utensilios de limpieza empleados en un lugar cerrado, donde los dejaremos descansar durante los ocho días previos a la celebración del Año Nuevo, es decir, entre el 1 y el 8 de febrero. Durante esos días no limpiaremos para permitir que las nuevas energías entren en la casa y se vayan asentando (si limpiamos en ese momento, la energía saldrá volando).

Para terminar este proceso, los chinos tienen la costumbre de colgar en la parte exterior de la puerta principal un cartel simbólico que significa “la suerte ha llegado” (Fu Dao Le en chino). Suele ser de color rojo, con las letras chinas en dorado.

   Es quizá también un excelente momento para reflexionar sobre todos aquellos asuntos que hayan quedado sin resolver a lo largo de 2015. Meditar sobre ello nos ayudará a plantear posibles soluciones para 2016. Es como hacer la limpieza general de la casa, pero aplicada a lo personal, a nuestro interior.