Posts Tagged ‘Bagua’

La piscina en el Feng Shui


2017
07.15

Los habitantes del hemisferio norte ahora mismo estamos atravesando el primer mes de verano y llevamos ya un par de olas de calor que nos tienen pendientes del abanico y del aire acondicionado. En estas circunstancias es más habitual pasar tiempo en el exterior, especialmente para quienes disponen de un jardín, terraza o terreno en su casa. Quienes tienen la suerte de vivir cerca del mar disfrutan de las playas y los que tienen la dicha de tener una piscina en su jardín pasan todo el tiempo posible en ella.

Como ocurre con casi todo, el Feng Shui también tiene algo que decir en referencia a las piscinas y cualquier cuerpo de agua en el jardín: lo más básico es que lo ideal es situarla en el norte del terreno, donde resultará favorable para nuestra carrera profesional. En el Suroeste, al Este o al Sureste también se considera positiva.

Existen multitud de dogmas en el Feng Shui a la hora de colocar el agua, tanto dentro del hogar como en el exterior. Uno de ellos es cuidar que el elemento acuático -estanque, piscina, lago- presente en el jardín no sea más grande que el tamaño de la edificación. Algún elemento metálico y accesorios de madera cerca de la piscina, fuente o estanque serán favorables también.

Conviene, además, situar la piscina en una orientación donde se relacione con las áreas más activas de la casa, principalmente el salón, el comedor, la cocina o una sala de juegos. Porque una piscina junto a los dormitorios o cerca de la zona de estudio puede llegar a distraer y alborotar a las personas que en esos momentos necesitan relajación y concentración, además de silencio.

El mapa Bagua del patio o terraza


2017
07.12

Feng Shui Fácil

Cuando trazamos el mapa Bagua de la vivienda la duda clásica es si debemos incluir la terraza (patio, porche o balcón) en el cuadrante de los nueve sectores del Feng Shui. La respuesta es complicada. Generalmente, se incluirán dentro del Bagua los espacios exteriores si están techados y si forman parte de la vida diaria de la familia, es decir, si se usan habitualmente. Cuando el exterior de la casa es de uso ocasional lo dejaremos fuera del Bagua. Eso sí, a la hora de decorarlo tendremos que seguir las pautas del Feng Shui como en el resto de la vivienda.

Energía Chi mapa BaguaRecordemos que el mapa Bagua es una cuadrícula con 9 cuadrados exactamente iguales que se superpone sobre el plano de una vivienda para establecer cuáles son las áreas energéticas de esa casa. Es la herramienta que nos sirve para determinar en qué parte de la casa se ubican las 8 direcciones principales que marca la brújula (además del centro, que es la novena casilla).

Siguiendo ese patrón, averiguaremos qué tipo de energía está presente en cada habitación de nuestra casa, según se oriente al Norte, Sur, Este, Oeste, Noreste, Noroeste, Sureste o Suroeste. Porque en cada una de estas orientaciones que nos marca la brújula domina un tipo de energía diferente, según la clasificación del Feng Shui: Agua, Fuego, Madera, Metal o Tierra.

En términos generales el mapa Bagua se extenderá sobre el plano de la vivienda (en las casas con más de una planta, se hace uno para cada planta) y es ahí dónde se nos presenta la duda: ¿incluimos la terraza? La respuesta más común es: No. Las áreas exteriores de la vivienda se quedarán habitualmente fuera del mapa Bagua. Pero hay excepciones. Si la terraza se utiliza tanto como las habitaciones más comunes de la casa, si forma parte de la vida familiar, está techada o incluso cerrada en parte, entonces sí podemos incluirla en el Bagua como una habitación más de la casa.

 

Rosa Cuarzo y Serenity, colores de 2016


2016
02.28

Cada año Pantone elige un color icónico que definirá el sendero que seguirán diseñadores y decoradores a lo largo de esos doce meses. Para 2016 la firma se ha decantado por primera vez por dos tonos distintos, caracterizados ambos por su cualidad serena y relajante. Se trata del Rose Quartz Pantone 13-1520 y el Serenity Pantone 15-3919.

Los responsables de la elección aseguran que ha sido “una selección mucho más simbólica que en años anteriores; se trata de una actitud, de un estado de ánimo. La combinación del Pantone 13-1520 con el Pantone 15-3919 pretende funcionar como un antídoto a las tensiones y al estrés que protagonizan nuestro día a día; pretenden dar paz interior gracias a la tranquilidad y candidez que ambos transmiten. La psicología del color entra en juego para establecer la tendencia cromática de 2016. Mientras que el Pantone Rose Quartz comunica compasión y sensaciones de ‘cálido abrazo’, el azul aporta la conexión y bienestar propios de una tonalidad más fría y calmante como si se tratara de una brisa fresca en una noche cálida de verano”.

¿Qué te parece? Desde luego son colores que invitan a disfrutar del hogar, de la tranquilidad y la calma de una casa que se convierte cada día en un refugio donde descansar y vivir con intensidad los mejores momentos familiares, personales y sociales. Desde el punto de vista del Feng Shui, el Rosa Cuarzo es un color dominado por la energía del elemento Fuego, perfecto para utilizarlo en las áreas situadas en el Sur de nuestra casa, donde potenciarán nuestra propia fama y el reconocimiento de los demás; y en el Suroeste, donde estaremos alimentando la energía del amor y las relaciones. Es un tono que resulta romántico y dulce, ideal para el dormitorio de una joven. En cuanto al Serenity, también es un color dulce y relajante, pero en este caso dominado por la energía del elemento Agua, por lo que su sitio natural será el Norte de la casa, donde favorecerá nuestra carrera profesional, pero también podemos utilizarlo en el Este y el Sureste, donde servirá para alimentar dos áreas bien importantes: la salud y la familia, así como los ingresos económicos.

Quizá la elección de este año de Pantone nos inspire para hacer pequeños cambios en nuestra casa, incorporando estos tonos, que actualizarán su aspecto y aportarán una buena dosis de sensación de calma. No será necesario cambiar el color de las paredes, quizá baste con añadir unos cojines, una colcha o una alfombra, piezas sueltas que aporten su dosis de color sin grandes esfuerzos ni gastos desmesurados.

Qué energías negativas nos acechan este año?


2016
02.03

Cada año cambian las energías que penetran en nuestra casa a través de eso que los chinos conocen como “estrellas voladoras” o “estrellas volantes”, que no son más que corrientes energéticas que van girando con el tiempo. Las hay de más largo recorrido, como las anuales, que están ahora mismo entrando en acción, desplazando a las que rigieron durante 2015. Las hay más rápidas, como las mensuales, que sólo duran un mes (el tiempo que la Luna tarda en realizar su ciclo completo), y las hay casi instantáneas, que permanecen activas durante un día o un par de horas.

A la hora de proteger nuestra casa y nuestra vida, prestamos especial atención a las energías que tienen más poder, es decir, a las que duran más tiempo (mensuales y anuales). Las del año, particularmente, configurarán la atmósfera que respiraremos en casa durante los próximos doce meses, así que conviene conocerlas y tenerlas en cuenta.

Como es lógico, no todas las energías son iguales. La tradición china las divide en cinco modalidades, que ellos llaman “elementos”: Tierra, Metal, Agua, Madera y Fuego. En total hay ocho tipos de energía diferentes, pero todas ellas pertenecen a alguno de estos cinco elementos. Su propia naturaleza les hace moverse de un modo determinado, por lo que es relativamente sencillo saber dónde están cada una de ellas en todo momento y de qué modo se comportan. Su propia naturaleza es también la que nos permite saber de qué modo actúan sobre nosotros, cómo nos influyen.

De las ocho energías que entran en acción en nuestra casa hay dos a las que debemos vigilar con especial celo: las llamamos 2 y 5, ambas pertenecen al elemento Tierra y se las conoce como “estrellas de la enfermedad”. Es decir, no traen más que problemas. En el Feng Shui es siempre prioritario controlar y minimizar los efectos perjudiciales de las estrellas negativas y después, si hace falta, podemos potenciar las estrellas positivas para aprovechar mejor su benéfica influencia.

Así que hoy vamos a ver dónde estarán durante este año las estrellas más negativas, cómo pueden afectarnos y, sobre todo, cómo detener o suavizar su pésima influencia.

Estrella 5 amarilla: Se considera la energía más negativa que entrará en nuestro hogar y este año se instala en el área del Noreste.  A lo largo de 2016 esta energía negativa afectará con mayor intensidad a las personas nacidas en el signo del Tigre y del Buey (o búfalo). La cura tradicional para restar influencia a las estrellas de Tierra es utilizar el elemento Metal, que las debilita. Así que podemos colocar en el Noreste de la casa adornos metálicos, relojes y aparatos electrónicos, que también tienen energía metálica. El Feng Shui recomienda situar aquí unas campanas de viento de 6 tubos huecos, mejor si están fabricadas con cobre o bronce. Al colocarlas hay que tener en cuenta que no deben colgar sobre nuestra cabeza, así que evitar que queden justo encima de camas, sillas y sofás. La segunda medida importante que debemos adoptar es sacar de esta habitación todos los objetos que emitan energía de Fuego, es decir, los candelabros, las velas, las estufas, el incienso… pero también las fotografías y cuadros que representan personas o animales, los textiles procedentes de material animal, como puede ser la lana, la seda, el cuero y la piel. Y también los objetos que tienen forma triangular. Todo ello representa el elemento Fuego y este año debe estar fuera del Noreste de la casa. Dentro de lo posible, es bueno dejar esta zona lo más inactiva posible, conviene no pasar mucho tiempo aquí. Si en este sector de la casa se encuentra el cuarto de baño, la cocina o un armario o trastero, no hay que preocuparse: allí la energía no tendrá efectos negativos.

Estrella 2 negra: Este año tenemos un problema particular: la estrella 2 de la enfermedad ocupa el centro de la casa, por lo que afectará a todos sus habitantes y a todos sus sectores. Por ello debemos colocar las curas necesarias para restarle fuerza. De nuevo es ésta una energía de elemento Tierra, por lo que debemos eliminar de esta zona de la casa todos los objetos que emiten energía de Fuego, igual que en el Noreste. Y añadiremos objetos metálicos y cosas con los colores que emiten energía metálica: blanco, gris, plateado o dorado. Si tienen formas circulares, espirales o esféricas, mejor que mejor. También aquí es preferible pasar poco tiempo y hacer pocas cosas, es decir, todo lo que implica movimiento, ruido y dinamismo es mejor hacerlo en otro lugar este año, porque si no estaremos activando las energías negativas de la Estrella 2 y eso no nos conviene.

   Las curas de Feng Shui para el año 2016 deben empezar a colocarse a partir de mañana, 4 de febrero, aunque desde esa fecha se puede hacer cualquier día. Mejor si elegimos un día tranquilo, en el que nos sintamos particularmente bien, y soleado a ser posible. Abramos puertas y ventanas para permitir que las viejas energías se vayan y que entren las nuevas. Cuando estén asentadas, ya podemos poner las curas. Como hemos dicho, lo más urgente es minimizar lo malo. Después podremos ocuparnos de lo bueno.

Paso 7: Tener en cuenta el Ciclo Destructivo de los Cinco Elementos


2015
06.20


   La semana pasada vimos con detenimiento
cómo adecuar cada habitación a la energía de la orientación en la que se encuentra. Es un proceso largo que puede llevarnos semanas, pero con tiempo y paciencia iremos completando cada estancia de la casa. En algunas será necesario algún cambio importante, como pintar las paredes o sustituir la ropa de cama y las cortinas, pero en general podremos hacer cambios pequeños que tendrán un gran impacto en la calidad de la energía de cada habitación.

 Sin embargo, con esto no acaba nuestro trabajo, porque la energía es algo muy sutil que cambia rápidamente y que se deja influir por toda clase de condicionantes. Por eso hoy veremos otra parte de este mismo tema: qué tipo de cosas conviene evitar en cada habitación para no perjudicar la energía favorable.

  Para entender el siguiente paso debemos conocer muy bien el ciclo constructivo y también el ciclo destructivo de los cinco elementos. Es una noción importante para cualquiera que desee trabajar con el Feng Shui. La idea base (según la tradición china) es que todo en la naturaleza pertenece a uno de los cinco elementos: agua, madera, fuego, tierra o metal. Estos elementos, que no son más que tipos diferentes de energía, se relacionan entre ellos creando relaciones positivas (creativas, constructivas) o negativas (destructivas).

   Los cinco tipos de energía del universo pueden relacionarse de tres formas diferentes. Una es el llamado Ciclo Constructivo de los Cinco Elementos (también conocido como ciclo creativo). Según este ciclo, el elemento Agua genera Madera, ésta genera Fuego, éste produce Tierra y ésta produce Metal. Finalmente, el Metal produce Agua de nuevo.

  En este sentido, es conveniente que en una zona donde se asienta de forma natural la energía del Metal, como es la habitación que estuvimos estudiando la semana pasada, exista una buena dosis de energía de Metal a través de los colores, los muebles y los materiales, pero también es muy beneficioso que exista una buena dosis del elemento que genera la energía del Metal. Sería algo así como el elemento madre, en este caso, la Tierra (porque en el Ciclo Constructivo de los Cinco Elementos, la Tierra produce Metal).

   En este caso concreto, vemos que las paredes empapeladas con un papel amarillo y verde contienen una gran dosis de energía de Tierra, que alimentará y consolidará la energía de Metal del área. Así que por ahí vamos muy bien. Además, hemos añadido cojines de color amarillo, que también contribuyen a aportar energía de Tierra.

   Pero veamos la segunda forma que tienen los elementos de la naturaleza de relacionarse: el Ciclo Destructivo de los Cinco Elementos. Para comprender este ciclo debemos observar las flechas de color violeta que unen los distintos elementos entre sí. En este ciclo, el Fuego destruye al Metal (digamos que el fuego es capaz de destruir el metal en la forja); el Metal destruye a la Madera (un hacha de metal es capaz de derribar un árbol de madera); la Madera destruye a la Tierra (las raíces de un árbol penetran en la tierra horadándola); y la Tierra destruye al Agua (la tierra es capaz de desecar el agua o de contenerla en forma de vasija).

   Sabiendo esto, debemos volver a mirar nuestra habitación para detectar posibles relaciones destructivas entre los elementos predominantes en esa estancia. Recordemos que en el caso del ejemplo predominaba la presencia de la Madera, del Metal y de la Tierra, mientras había casi una ausencia total de los elementos Fuego y Agua.

  Ya hemos visto que la Tierra y el Metal se llevan bien (la Tierra produce Metal), mientras que la Tierra y la Madera no. ¿Qué podemos hacer para compensar esta mala relación que crea vibraciones energéticas discordantes? Lo más sencillo es completar un grupo de tres elementos que forman parte del ciclo constructivo. Comprobamos cuál es el elemento que falta entre la Madera y la Tierra: el Fuego. Lo más indicado será entonces aportar una pequeña dosis de elemento de Fuego para crear una relación armoniosa entre la Madera y la Tierra. Será muy fácil: bastará colocar algún cojín de color rojo o naranja intenso sobre la cama, añadir quizá unas velas o colgar un cuadro que represente el Sol, una fogata o cualquier cosa que nos recuerde al fuego.

  Lo mismo ocurre con la relación entre el Metal y la Madera, que no se llevan bien. Haremos lo mismo. Nos fijamos en cuál es el elemento intermedio capaz de armonizar estos dos tipos de energía y veremos que es el Agua. Añadamos pues algo de elemento Agua en esa habitación, que carecía por completo de este tipo de energía. Nos bastará buscar algo azul o negro, la foto de un estanque, una playa o una fuente. O cualquier cosa que nos traiga recuerdos del mar.

Paso 6: Empezar habitación por habitación


2015
06.14

   Semanas atrás completamos la distribución del mapa Bagua sobre el plano de nuestra casa, estableciendo con precisión las 9 zonas. Guiándonos por los datos que aparecen en la imagen, ya sabemos qué tipo de objetos, colores, formas y materiales son más beneficiosos en cada uno de estos 9 cuadrantes. Y ahora debemos observar cómo afectan las 9 áreas del Bagua a cada una de las habitaciones de la casa.

   Así que hoy vamos a especificar un poco más cómo empezar a aplicar este conocimiento en nuestra casa. Nos guiaremos por el ejemplo que hemos estado siguiendo. Empecemos por el dormitorio 2 de este apartamento. Según la orientación que nos marca la brújula una buena parte de esta habitación está orientada hacia el Noroeste, un área donde domina la energía del Metal. El resto de la habitación se orienta hacia el Oeste que, por suerte, también está dominado por el elemento Metal.

Si deseamos que esta parte de la casa contenga una energía armoniosa y favorable para el área que representa (viajes, personas influyentes y mentores en el Noroeste y creatividad, proyectos e hijos en el Oeste), tendremos que aportar aquí una buena dosis de energía de Metal. Si prestamos atención al gráfico, sabremos cómo hacerlo: con los colores blanco, gris, oro o plata, con objetos metálicos, con formas esféricas o redondas, con música de piano, con aparatos electrónicos, teléfonos, relojes…

   Veamos ahora una foto de cómo está decorada en la actualidad esa habitación. En la imagen no se aprecia, pero el techo del dormitorio es blanco, la ventana es de aluminio blanco, el rodapié que recorre las paredes es blanco, la puerta y el armario también son blancos y, como se ve, los dos apliques de luz tienen un marco metálico y un cristal blanco. El resto está dominado por las rayas verticales del papel pintado (representan el elemento Madera), los colores amarillo y verde (energía de Tierra y Madera), la mesita también es verde y está hecha de madera (elemento Madera) y el suelo es de madera (Madera).

   Así que podemos concluir que, aunque hay una buena dosis de energía de Metal (porque el color blanco está presente en abundancia), también hay cierto predominio del elemento Madera (el color verde y el suelo de madera) y Tierra (el color amarillo de las paredes). Anotaremos también que los elementos Agua y Fuego están prácticamente ausentes de esta estancia.

   Para reforzar un poco más la energía de Metal conveniente en esta estancia podemos colocar un reloj, quizá un aparato de música o un ordenador, algún adorno metálico (sirve cualquier objeto fabricado con hierro, latón, cobre, aluminio, acero…) o también objetos o tejidos de brillos metalizados.

   Si nos fijamos en las características del Noroeste, veremos que el número que le corresponde a esta zona es el 6. Una idea adecuada sería colocar objetos en grupos de 6, por ejemplo, seis esferas metálicas. Pero, ojo, una parte de la habitación está situada en el Oeste y allí el número correspondiente es el 7. Cuidaremos bien en qué zona colocamos los adornos u objetos decorativos para que armonicen con el número adecuado. Si, por ejemplo, ponemos sobre la mesita un bol con seis esferas de metal, podríamos poner en la pared contraria (orientada al Oeste) un grupo de siete fotografías en blanco y negro (colores que también representan la energía del Metal porque en las imágenes en blanco y negro suelen predominar los grises).

 Como vemos, por el momento no será necesario hacer grandes obras ni gastos importantes para ir armonizando la energía de esta habitación. La próxima semana hablaremos de otros detalles energéticos que hay que tener en cuenta a la hora de decorar esta zona de la casa. ¡Espero que estos consejos te sirvan!

Paso 4: cómo interpretar el Bagua


2015
05.31

   Como sabemos, el Bagua (Pakua en algunos textos) es un método para trabajar con las energías de nuestra casa. Lo que hace es identificarlas y situarlas en un lugar determinado, describiendo sus características. En su versión china tradicional se trata de una figura octogonal con 8 áreas idénticas que representan cada una de las orientaciones de la brújula (Norte, Sur, Este, Oeste, Noreste, Noroeste, Sureste y Suroeste). Esta representación tradicional china nos resulta muy abstracta a los occidentales, porque su mensaje principal está definido por los ideogramas del I Ching, así que para hacer Feng Shui es preferible simplificarla en términos mucho más comprensibles para nosotros.

   Para trabajar con este método, yo prefiero hacerlo más sencillo, transformarlo en una cuadrícula (mucho más fácil de aplicar a las formas típicas de una vivienda) y describir con precisión todas las características que definen a cada una de sus orientaciones. Recordemos la figura que vimos en el Post anterior.  En esencia, viene a decir lo mismo que el Bagua tradicional, pero de forma mucho más clara.

Aquí encontraremos cada una de las 8 orientaciones de la brújula más el centro. Simbólicamente, cada cuadrante representa la energía que mueve una de las áreas de nuestra vida, desde la economía hasta la salud, pasando por las relaciones, etc. Prácticamente todos los aspectos importantes de nuestra vida están representados aquí. Paralelamente, cada una de estas áreas tiene una energía característica, que definimos en función del elemento predominante: fuego, tierra, metal, agua o madera. Además, existen infinidad de correspondencias, como un número, una nota musical, un miembro de la familia, un color, una forma, un material… aquí sólo colocamos los más importantes.

Ahora viene la tarea de aplicar este ‘mapa’ Bagua a nuestra propia casa. En el Post de la semana pasada definimos las 8 áreas del Bagua sobre el plano de la casa, adjudicándole a cada una de ellas la orientación de la brújula correspondiente. Ahora no tenemos más que insertar las características energéticas de cada una de estas áreas a los cuadrantes de nuestra casa. Veamos como lo hacemos en el plano de la vivienda del ejemplo.

   Como vemos, las 8 áreas de la casa (además del centro, que hemos dejado sin definir) contienen un tipo determinado de energía que alimenta un área concreta de nuestra vida y que a su vez se ve favorecida por toda una serie de elementos, como son colores, formas, materiales y objetos. La idea es aportar estos elementos al área donde más nos favorecen. Por ejemplo, si en casa tienes un bonito candelabro con unas velas rojas, lo ideal será que lo coloques en el área Sur de la vivienda. Porque estaremos alimentando con el candelabro, las velas y el color rojo la energía de Fuego que se asienta en el Sur. Debes buscar con la brújula qué habitación hay allí y colocar en esa orientación el candelabro.

   Si nos fijamos en el ejemplo, nos daremos cuenta de que ninguna de las habitaciones coincide exactamente con una de las áreas del Bagua, de forma que hay estancias que corresponden a dos áreas diferentes, mientras otras comparten área con la habitación de al lado. Por ejemplo, el dormitorio 2 tiene una parte en el Noroeste y otra en el Oeste. Ambas son zonas donde impera la energía del Metal, así que no habría mayores problemas. El dormitorio 1 sí tiene una configuración más complicada, porque en parte corresponde a la energía de Agua (Norte) y en parte a la de Tierra (centro). Combinar ambas es realmente complicado. Esta no es una ciencia exacta, pero deberemos adecuar lo más precisamente posible las áreas energéticas al lugar que ocupan.

   Este sería un primer paso para ordenar las energías de la casa. Pero en el Feng Shui no hay nada fácil ni rápido, así que no será lo último. Ni mucho menos. Sólo es una forma de empezar a familiarizarnos con el concepto de las energías y el tipo de cosas que les favorecen.

Paso 3: aplicar el Bagua a nuestra casa


2015
05.24

   Continuamos con los primeros pasos básicos para la práctica del Feng Shui siguiendo el método tradicional. Como sabes, en esta tradición el uso de la brújula es muy importante, porque determina la clase de energías que operan en nuestra vivienda en todo momento.

Hasta ahora hemos conseguido localizar la orientación del frente de nuestra casa (puedes releer este Post: http://fengshuifacil.com/blog/?p=1763) y a continuación hemos dibujado el plano de la vivienda con todas sus habitaciones (ver Post anterior: http://fengshuifacil.com/blog/?p=1786).

   El siguiente paso será aplicar el Bagua sobre el plano de la casa. Si aún no estás familiarizad@ con el concepto del Bagua, te recomiendo que revises este artículo publicado en este mismo Blog el 28 de febrero de 2012  http://fengshuifacil.com/blog/?p=1324 y mires con atención el gráfico que encabeza este texto. Aquí puedes ver las características principales de cada uno de los nueve cuadrantes del Bagua chino.

    La idea que sustenta el método Bagua (o Pakua en algunas publicaciones) es que las cuatro orientaciones principales de la brújula (Norte, Sur, Este y Oeste), así como las cuatro secundarias (Noreste, Noroeste, Sureste y Suroeste) emiten y acumulan un tipo de energía diferente que solemos describir con las características de los elementos de la Naturaleza según la tradición china: Fuego, Agua, Tierra, Madera y Metal. Si nos guiamos por esta teoría, sabremos que en cada una de estas 9 zonas de nuestra casa habrá un tipo de energía concreto que favorecerá un tipo de cosas y perjudicará a otras.

   Para aplicar el Bagua a nuestra casa debemos pues dividir la planta de la vivienda en 9 partes exactamente iguales. Lo primero que debemos hacer es rescatar el plano que dibujamos y dividir tanto el ancho como el largo en 3 partes iguales. En el ejemplo que estamos siguiendo, el plano en el dibujo mide 24 x 12 cm, así que no tenemos más que dividir la parte más larga (24 cm) entre 3 y obtendremos tres tiras de 8 cm cada una. Hacemos lo mismo en la parte más corta, que mide 12 cm en el dibujo. Dividimos 12 entre 3 y obtenemos tres recuadros de 4 cm de ancho. En total, habrá 9 rectángulos de 8×4 cm cada uno.

 Con esta sencilla operación tenemos definidos los 9 cuadrantes del Bagua. Recuperamos ahora la brújula para averiguar en qué orientación está situada cada una de estas nueve áreas que, como vemos, no coinciden exactamente con las habitaciones o estancias de la casa, sino que abarcan zonas más grandes.

   Recordemos que anteriormente ya habíamos calculado la orientación del frente de la casa con la ayuda de Google Earth y de la brújula. Sabemos, pues, que el frente de la casa está orientado al Sureste (exactamente a 105 grados). Desde ahí es fácil obtener todas las direcciones de la brújula en nuestra casa. Ahora solo tenemos que anotarlas en el plano.

Paso 2: dibujar el plano de la vivienda


2015
05.15

En el post anterior vimos cómo obtener los dos datos fundamentales para valorar el Feng Shui de una casa: su fecha de construcción y la orientación del frente.

Ahora debemos proseguir con nuevos pasos. El primero será conseguir el plano de la vivienda. Lo ideal es contar con el plano original dibujado por el arquitecto que construyó la casa, pero si eso no es posible, nosotros mismos podemos dibujarlo. No será tan profesional, pero servirá igual.

Para dibujar el plano de nuestra casa necesitamos papel, lápiz, regla y una cinta métrica (lo más larga posible). Si contamos con la ayuda de algún amigo o familiar la tarea será mucho más sencilla.

Hacer un plano requiere cierta pericia y, sobre todo, buena visión espacial. Se trata de intentar “ver” la casa desde cierta altura, como si estuviéramos situados en el techo, dándonos cuenta de qué paredes son colindantes, dónde están los huecos (escaleras, respiraderos, entrantes o salientes de los que no solemos ser muy conscientes) y en general qué proporciones tienen las habitaciones.

Nos situaremos en la puerta de entrada con el papel y el lápiz en la mano. Lo primero que debemos hacer es dibujar el contorno de las paredes que estamos viendo. O, si lo preferimos, la forma del suelo. Marcaremos aproximadamente dónde están las columnas, las esquinas, las puertas etc. Cuando hayamos dibujado esta primera estancia, procederemos a medir cada pared y apuntaremos la cifra en la zona correspondiente del dibujo. Si contamos con ayuda será más rápido y fácil.


A continuación iremos recorriendo cada habitación de la casa
y repetiremos esa misma operación. Al terminar, tendremos un dibujo aproximado de la casa con todas las medidas anotadas en él.

Luego tendremos que tomar otro papel y hacer el mismo dibujo con las medidas precisas. Para ello utilizaremos la regla y el lápiz, de forma que todas las líneas nos queden bien rectas. La única dificultad está en hacerlo a escala. Todas las medidas que hemos anotado corresponderán a centímetros. Como es lógico, en el papel tenemos que dibujar la casa mucho más pequeña de lo que es en realidad. Para ello debemos reducir las medidas reales hasta hacerlas caber en el papel, pero conservando las mismas proporciones.

La mayoría de los planos se hacen a escala 1:25. Es decir, cada centímetro que dibujamos en el plano corresponde a 25 centímetros de la realidad. Por ejemplo: una pared que en la realidad mide 300 cm (3 metros), en nuestro dibujo medirá 12 cm (300 / 25).

Nosotros lo haremos de la forma más sencilla. Si la parte más larga de la casa mide (por ejemplo), 12 metros, la dibujaremos de 24 cm para asegurarnos de que todo el dibujo cabe en un papel de tamaño normal.  Y seguiremos esta misma pauta para hacer el resto del dibujo (dividiendo la longitud en metros por la mitad y dibujando esa cantidad en centímetros). Realmente es más difícil describirlo que hacerlo.

Si lo deseamos, podemos dar un último paso para dejar el dibujo más limpio. Con este último plano será con el que trabajaremos el Bagua para detectar dónde se colocan los nueve cuadrantes del Feng Shui sobre nuestra vivienda.

Cómo empezar a hacer Feng Shui


2015
05.09

La mayoría de los aficionados al Feng Shui se plantean antes que nada aplicar las técnicas milenarias a su propia casa, para que la energía fluya mejor y, al mismo tiempo, favorezca su propia vida en aspectos tan cruciales como lo económico, la salud o la vida sentimental. Los libros, las páginas de internet y los consejos de algún amigo suelen ser las fuentes donde encontrar toda clase de instrucciones para aplicar a nuestra casa algún remedio Feng Shui con la esperanza de que funcione. Pero muchas veces no basta. La mayoría de las veces esa información que encontramos por ahí es parcial e incluso errónea. En ocasiones puede hacernos más daño que bien.

Por eso he querido escribir una serie de posts en los que explicar cuál es el proceso habitual para aplicar remedios Feng Shui a una vivienda de forma seria. Intentaré hacerlo con sencillez para que cualquier interesado pueda seguir estos pasos en su propia casa sin temor a equivocarse.

Vayamos por partes. Lo primero que hay que hacer es conocer algunos datos sobre la vivienda, que resultarán importantes a la hora de definir el mapa de las estrellas voladoras de la casa. Para ello es preciso saber en qué año se construyó el edificio (si ha sufrido una reforma integral que incluye el cambio de techos o tejados, esa será la fecha que debemos apuntar) y, en segundo lugar, cuál es la orientación del frente de la casa.

Vamos con la fecha de construcción. Quizá conocer la fecha exacta de la construcción del edificio es complicado. En el Feng Shui se trabaja con períodos de tiempo que abarcan 20 años, de forma que si no conocemos exactamente el año de construcción de la casa, podemos establecer una fecha aproximada. Debemos saber que los períodos de 20 años van desde 2004 a 2023 (es el período actual, conocido como período 8); de 1984-2003 (período 7); 1964-1983 (período 6); 1944-1963 (período 5); 1924-1943 (período 4); 1904-1923 (período 3); 1884-1903 (período 2); 1864-1883 (período 1) y 1844-1863 (período 9). La mayoría de las casas que habitamos datan de alguna de estas épocas.

Nos bastará, entonces, ubicar la construcción de nuestra casa en uno de estos períodos.

Yo misma voy a ir siguiendo los pasos uno a uno con un ejemplo que nos servirá para ir avanzando en el proceso paso a paso: se trata de un apartamento situado en un edificio construido en el año 1970 (período 6).El siguiente dato necesario será establecer cuál es el frente de la vivienda. Puede parecer obvio, pero en ocasiones no lo es tanto. Veamos por qué.

En general, la fachada principal del edificio se suele considerar el frente. Pero hay viviendas que ni siquiera dan a la fachada principal del edificio, por lo que debemos descartar esta orientación.

El frente suele ser la pared más importante de la casa, la que más ventanas tiene hacia el exterior, por la que más luz, ruido y movimiento se percibe. Muchas veces corresponde a una de las habitaciones principales de la casa (salón o cocina), pero a veces no.

La idea es buscar esa pared importante porque es el área que más energía recibe en forma de luz, movimiento y sonidos.

Cuando tengamos establecido el frente de la vivienda, tendremos que averiguar cuál es su orientación ayudándonos con una brújula.

Hoy en día la forma más sencilla de conseguir este dato es recurrir a herramientas como Google Earth, la aplicación de Google que nos permite ver en un ordenador (computadora) cualquier rincón del mundo a vista de pájaro.

Si disponemos de este programa en el ordenador, sólo tenemos que teclear la dirección exacta de la vivienda para que el buscador localice en el globo terráqueo el edificio que nos interesa, mostrándonos una imagen real de la zona. Google Earth siempre se mueve manteniendo el Norte en la parte superior de la pantalla del ordenador. Podemos verlo en la esquina superior derecha del ordenador. Este detalle nos servirá de guía.

Como vemos en la imagen, Google Earth nos proporciona una vista aérea del edificio que buscamos. En el ejemplo que estamos analizando, se trata de un bloque de pisos de dos cuerpos de color rosado. El apartamento que vamos a estudiar se encuentra en el cuerpo situado más abajo y el frente (en este caso, la terraza) mira hacia la derecha de la pantalla.

Una vez que tenemos localizada la vivienda, colocaremos nuestra brújula sobre la pantalla del ordenador con el Norte mirando hacia arriba y nos indicará la orientación exacta del frente de la vivienda. En el caso del ejemplo, vemos que la terraza del apartamento está orientada exactamente a 105 grados en dirección Sureste.

Así que con estos pasos ya tenemos los dos datos necesarios para empezar a trabajar el Feng Shui de nuestra vivienda: el año de construcción (en el ejemplo será 1970, período 6) y la orientación del frente (105 grados Sureste en el ejemplo).

Con esto podremos aplicar remedios Feng Shui siguiendo tanto las técnicas del Bagua como las de las Estrellas Voladoras, dos de las armas más poderosas de un buen Feng Shui.