Posts Tagged ‘ciclo creativo de los cinco elementos’

Paso 7: Tener en cuenta el Ciclo Destructivo de los Cinco Elementos


2015
06.20


   La semana pasada vimos con detenimiento
cómo adecuar cada habitación a la energía de la orientación en la que se encuentra. Es un proceso largo que puede llevarnos semanas, pero con tiempo y paciencia iremos completando cada estancia de la casa. En algunas será necesario algún cambio importante, como pintar las paredes o sustituir la ropa de cama y las cortinas, pero en general podremos hacer cambios pequeños que tendrán un gran impacto en la calidad de la energía de cada habitación.

 Sin embargo, con esto no acaba nuestro trabajo, porque la energía es algo muy sutil que cambia rápidamente y que se deja influir por toda clase de condicionantes. Por eso hoy veremos otra parte de este mismo tema: qué tipo de cosas conviene evitar en cada habitación para no perjudicar la energía favorable.

  Para entender el siguiente paso debemos conocer muy bien el ciclo constructivo y también el ciclo destructivo de los cinco elementos. Es una noción importante para cualquiera que desee trabajar con el Feng Shui. La idea base (según la tradición china) es que todo en la naturaleza pertenece a uno de los cinco elementos: agua, madera, fuego, tierra o metal. Estos elementos, que no son más que tipos diferentes de energía, se relacionan entre ellos creando relaciones positivas (creativas, constructivas) o negativas (destructivas).

   Los cinco tipos de energía del universo pueden relacionarse de tres formas diferentes. Una es el llamado Ciclo Constructivo de los Cinco Elementos (también conocido como ciclo creativo). Según este ciclo, el elemento Agua genera Madera, ésta genera Fuego, éste produce Tierra y ésta produce Metal. Finalmente, el Metal produce Agua de nuevo.

  En este sentido, es conveniente que en una zona donde se asienta de forma natural la energía del Metal, como es la habitación que estuvimos estudiando la semana pasada, exista una buena dosis de energía de Metal a través de los colores, los muebles y los materiales, pero también es muy beneficioso que exista una buena dosis del elemento que genera la energía del Metal. Sería algo así como el elemento madre, en este caso, la Tierra (porque en el Ciclo Constructivo de los Cinco Elementos, la Tierra produce Metal).

   En este caso concreto, vemos que las paredes empapeladas con un papel amarillo y verde contienen una gran dosis de energía de Tierra, que alimentará y consolidará la energía de Metal del área. Así que por ahí vamos muy bien. Además, hemos añadido cojines de color amarillo, que también contribuyen a aportar energía de Tierra.

   Pero veamos la segunda forma que tienen los elementos de la naturaleza de relacionarse: el Ciclo Destructivo de los Cinco Elementos. Para comprender este ciclo debemos observar las flechas de color violeta que unen los distintos elementos entre sí. En este ciclo, el Fuego destruye al Metal (digamos que el fuego es capaz de destruir el metal en la forja); el Metal destruye a la Madera (un hacha de metal es capaz de derribar un árbol de madera); la Madera destruye a la Tierra (las raíces de un árbol penetran en la tierra horadándola); y la Tierra destruye al Agua (la tierra es capaz de desecar el agua o de contenerla en forma de vasija).

   Sabiendo esto, debemos volver a mirar nuestra habitación para detectar posibles relaciones destructivas entre los elementos predominantes en esa estancia. Recordemos que en el caso del ejemplo predominaba la presencia de la Madera, del Metal y de la Tierra, mientras había casi una ausencia total de los elementos Fuego y Agua.

  Ya hemos visto que la Tierra y el Metal se llevan bien (la Tierra produce Metal), mientras que la Tierra y la Madera no. ¿Qué podemos hacer para compensar esta mala relación que crea vibraciones energéticas discordantes? Lo más sencillo es completar un grupo de tres elementos que forman parte del ciclo constructivo. Comprobamos cuál es el elemento que falta entre la Madera y la Tierra: el Fuego. Lo más indicado será entonces aportar una pequeña dosis de elemento de Fuego para crear una relación armoniosa entre la Madera y la Tierra. Será muy fácil: bastará colocar algún cojín de color rojo o naranja intenso sobre la cama, añadir quizá unas velas o colgar un cuadro que represente el Sol, una fogata o cualquier cosa que nos recuerde al fuego.

  Lo mismo ocurre con la relación entre el Metal y la Madera, que no se llevan bien. Haremos lo mismo. Nos fijamos en cuál es el elemento intermedio capaz de armonizar estos dos tipos de energía y veremos que es el Agua. Añadamos pues algo de elemento Agua en esa habitación, que carecía por completo de este tipo de energía. Nos bastará buscar algo azul o negro, la foto de un estanque, una playa o una fuente. O cualquier cosa que nos traiga recuerdos del mar.

Adecuando la casa a las nuevas energías


2015
03.08

   Como sabes, hace un par de semanas cambió el año chino y con él las energías de la casa. Desde hace unos días las viejas energías cambiantes de 2014 nos han abandonado y han empezado a instalarse en todos los rincones de nuestro hogar energías nuevas, mucho más fuertes e influyentes que las del fin de año. Si bien el Feng Shui de la casa debe adecuarse sobre todo a las energías fijas que viven en ella (para conocerlas debemos consultar con un experto), siempre es bueno hacer pequeños cambios que adapten la casa a las energías del año, las que conocemos como “estrellas voladoras anuales”.

Para hacerlo debemos guiarnos por el mapa de las estrellas que se rediseña cada año. Lo encontraremos en libros especializados, en webs y blogs sobre Feng Shui e incluso podemos calcularlo si conocemos a fondo el tema o a través de programas de ordenador. El de 2015 es éste que veis aquí.

Como expliqué en los posts anteriores, existen energías muy beneficiosas (1, 4, 6 y 8 ) y otras negativas (2, 3, 5 y 7 ), siendo la peor de todas la número 5. Lo más urgente siempre es suavizar el efecto de las negativas y, después, incentivar a las positivas. El alcance de este efecto será mayor o menor dependiendo de la estancia que ocupen. Así, en los dormitorios, la entrada y el centro de la casa tendrán un gran impacto, porque son zonas importantes del hogar, donde pasamos mucho tiempo (dormitorios), por donde se introduce la energía cada día (recibidor) o que afectan a toda la casa (centro). En cambio, en los cuartos de baño apenas tendrán efecto, porque el continuo desagüe desgasta las energías, sean buenas o malas. Tampoco serán perjudiciales o beneficiosas si se encuentran debajo de la escalera, en un trastero, en el garaje o en lugares pequeños, oscuros y de poco uso.

Lo primero que debemos hacer es fijarnos en los elementos que “sobran” este año de acuerdo con las energías reinantes. En el ejemplo práctico de hoy veremos lo que ocurre en el comedor de esta cocina que se encuentra orientada al Sur de la vivienda. Si consultamos el mapa de las estrellas voladoras para 2015, vemos que en el Sur se encuentra este año la estrella 7, que contiene y emite energía de Metal. Según la tradición del Feng Shui, la combinación de una estrella 7 de Metal con el Fuego que reina de forma natural en el Sur provoca riesgo de incendios. Esto nos obliga a tomar algunas precauciones, especialmente cuando se trata de una cocina, donde el peligro de incendio siempre existe.

   Veamos cómo está decorado este pequeño comedor de la cocina donde se reúne la familia para desayunar, comer y cenar a diario. La mesa es redonda y blanca, por lo que pertenece al elemento Metal y las sillas son también blancas. Pero al ser un espacio ubicado en el Sur de la vivienda, se ha adecuado su energía al de esta área de la casa cubriendo la mesa con un mantel de estampado floral en verde y rosa y añadiendo a las sillas cojines de color rosa intenso. De este modo, el pequeño comedor emite energía de Fuego, favorable en el Sur cuando no hay contraindicaciones.

  Pero si recordamos que este año se instala allí la estrella 7 trayendo consigo peligro de incendio, lo primero que debemos hacer es retirar los objetos que refuerzan la energía de Fuego de esta zona (es decir, el mantel y los cojines de las sillas). Lo guardaremos hasta el año que viene, cuando volverán a cambiar las energías, o los desplazaremos hacia la zona de la casa donde sí nos conviene este año reforzar la energía del Fuego (el centro de la casa, por ejemplo).

A continuación colocaremos en esta zona objetos que ayuden a suavizar la mala combinación energética. La tradición Feng Shui nos dice que la energía de Metal (que emite la estrella 7 con agresividad) se controla a través de la energía del elemento Agua. La explicación se encuentra en el Ciclo de los Cinco Elementos, una de las claves que conviene dominar para trabajar con el Feng Shui. Los cinco elementos (tierra, metal, agua, madera y fuego) que según la tradición china componen el mundo se relacionan entre sí siguiendo 3 patrones distintos: uno es creativo; otro es destructivo y el tercero es de control. Para dominar las energías demasiado fuertes y negativas utilizaremos este último. Y según el ciclo de control de los cinco elementos, es el Agua quien domina al Metal, suavizando sus efectos.

    ¿Qué haremos entonces? Fácil: introducir objetos de energía de Agua en este espacio. Podemos hacerlo físicamente, con una fuente, un acuario o una pecera, a través de objetos decorativos que provienen del mar, como conchas, estrellas de mar, barcos, anclas, salvavidas… o introduciendo los colores azul y negro, bien a través de los textiles o bien pintando los muebles o colgando cuadros o fotografías de estos tonos o que representen escenas marineras.

En este caso hemos optado por sustituir el mantel de flores rosas por uno en azul y los cojines rosa intenso por otros en azul intenso. No ha sido necesaria una gran inversión (6 euros el mantel y 10 euros los cuatro cojines, algo similar en dólares), el resultado es atractivo y con este pequeño gesto estaremos controlando la energía de la estrella 7, que no es nada beneficiosa. ¡Hasta al gato parece gustarle!