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Paso 5: vigilar las flechas envenenadas


2015
06.06

   Una de las escuelas fundamentales del Feng Shui es la de las formas, que presta atención a la forma de todo aquello que nos rodea y a su influencia energética en nosotros. Vigilar las formas que nos envuelven es una de las primeras cosas que debemos hacer cuando nos planteamos trabajar con el Feng Shui. Estas últimas semanas hemos estado trabajando con la escuela de la brújula y hoy haremos un paréntesis para fijarnos también en la de las formas.

 Como sabes, las formas más armoniosas para el Feng Shui son las redondeadas, porque carecen de puntas capaces de emitir agresivos rayos de energía que pueden tener efectos nocivos si estamos expuestos a ella. Pero en la arquitectura y la decoración contemporáneas la mayoría de las formas que nos rodean son cuadradas, rectangulares y angulosas. Si miramos hacia los tejados, las marquesinas, las columnas, las vigas, los muebles… prácticamente todo a nuestro alrededor lanza haces de energía negativa contra nosotros.

 Los chinos llaman a estos rayos de energía agresiva “flechas envenenadas”, pues son invisibles, pero por ello no dejan de tener un efecto notable en nuestra vida. A menudo tenemos cierta sensación de inquietud cuando nos vemos expuestos a estas “flechas” durante un buen rato y, en el peor de los casos, pueden producirse enfermedades. Así que hay que tener especial cuidado cuando están presentes en sitios donde pasamos muchas horas seguidas, como la cama, el lugar de trabajo o el sofá donde pasamos buena parte de nuestro tiempo de ocio.

   Ahora que hemos dibujado el plano de nuestra casa, es un momento perfecto para “mirar” desde arriba y localizar algunas de las “flechas envenenadas” que producen las esquinas de las paredes y las columnas. Siguiendo el ejemplo que nos ha servido para ir paso a paso con el Feng Shui, señalaremos en rojo cada una de las esquinas puntiagudas que puedan estar emitiendo energía negativa en la vivienda.

Como vemos, en la mayoría de las casas hay muchas esquinas afiladas nada beneficiosas para la energía. Hay algunas maneras de suavizar sus efectos, como colocar un mueble redondo delante, una planta o un objeto decorativo que pueda “absorber” esos rayos de energía, como una escultura. Si la zona está cerca de una entrada de aire (ventana, balcón o terraza) podemos colgar allí un carillón que moverá la energía o bien una esfera facetada de cristal que rebotará la luz del exterior. Cuando no es posible evitar la “flecha envenenada”, lo único que podemos hacer es no situarnos delante de ella durante períodos prolongados de tiempo.

   Pero, por desgracia, las esquinas de las paredes no son las únicas “flechas envenenadas” que nos acosan. Suele haber techos inclinados, vigas vistas, estanterías, armarios, mesas… infinidad de objetos que nos “apuntan” con sus esquinas. Una vez localizadas en el plano las partes puntiagudas de las paredes tendremos que recorrer detenidamente cada estancia para localizar el resto de las “flechas”. Poco a poco iremos desarrollando un “ojo Feng Shui” que nos permitirá detectarlas al instante.

 Si deseas ampliar datos sobre este tema, te recomiendo que repases estos artículos publicados anteriormente en el Blog:

Arquitectura agresiva:  http://fengshuifacil.com/blog/?p=176

¿Qué hay sobre tu cabeza?: http://fengshuifacil.com/blog/?p=656

Evita las flechas envenenadas: http://fengshuifacil.com/blog/?p=446

Aprovechar lo bueno o evitar lo malo: http://fengshuifacil.com/blog/?p=837

Las plantas, grandes aliadas: http://fengshuifacil.com/blog/?p=868

Permite que el Chi se mueva libremente: http://fengshuifacil.com/blog/?p=906

 

Evita las ‘flechas envenenadas’


2011
05.11

     En la tradición china, las aspiraciones más importantes para una persona o familia se resumen en longevidad, riqueza e hijos varones. Modernamente, ésta última ya ha perdido fuerza, pero sí continúan deseándose para uno mismo y para los demás una larga vida llena de salud y, naturalmente, riqueza para disfrutarla.

   Por eso el Feng Shui se ocupa generosamente de las medidas para garantizar la enería de la riqueza en cada casa y, al mismo tiempo, posee un arsenal de remedios y consejos para cuidar la salud de sus habitantes, para garantizar una vida larga y feliz.

   Como no hay forma de gozar de la riqueza sin tener buena salud, hoy quiero traer algunas reflexiones acerca del Feng Shui para proteger nuestro organismo de las malas vibraciones.

   Existen a nuestro alrededor infinidad de influencias negativas para la salud. Muchas de ellas son inevitables y la mayoría, invisibles. Para complicarlo todavía más, casi siempre los efectos perniciosos de estas energías no se perciben de inmediato, sino a largo plazo, lo que las hace más difíciles de detectar y combatir.

   Así, las vibraciones energéticas que nos llegan desde las profundidades de la tierra sólo son detectables a través de sofisticados aparatos de medición o bien contando con la sabiduría de un experto zahorí. Para la mayoría de las personas, estas posibilidades están fuera de su alcance.

   Otro tanto ocurre con la energía enferma que emiten los aparatos electrónicos y antenas que nos rodean. Aunque su influencia es sutil, con el paso de los años estar expuesto a estas radiaciones puede llegar a causar problemas de salud.

   Mucho más clara es la forma en que nos influyen lo que la tradición del Feng Shui llama “flechas envenenadas”, que son todas las estructuras puntiagudas, en esquina o afiladas que nos apuntan mientras dormimos, trabajamos, comemos o miramos la televisión. Por desgracia, el diseño moderno está enamorado de este tipo de formas y proliferan por todas partes: en las estructuras de las casas, en los muebles y en los adornos que nos rodean.

   En algunos ambientes rústicos, es habitual encontrar la estructura de vigas del tejado a la vista. Aunque antiguamente se cubrían con un falso techo para evitar su influencia energética agresiva, desde hace unos años se reivindican como muestra de lo admirable de la arquitectura rural.

   A muchas personas les encanta este tipo de estructuras e instalan bajo las vigas del techo su dormitorio. Para el Feng Shui es una pésima decisión porque estas vigas vistas están emitiendo permanentemente energía negativa hacia abajo. Y si pasas debajo ocho horas todos los días mientras duermes, pues es casi seguro que esa energía acabará afectándote en la salud, en el estado de ánimo y en la vida.

   ¿Soluciones? Lo primero que debemos intentar es desplazar la cama hasta colocarla fuera de la influencia de las vigas. La solución más efectiva y radical consiste en colocar un techo falso que oculte esas vigas de la vista. Pero en algunas viviendas esto no es posible y también hay gente que, como he dicho, disfruta de esta clase de decoración, por lo que no está dispuesta a eliminarla.

   Para ellos una solución intermedia es utilizar una cama con dosel o colocar una gran mosquitera alrededor de su cama. De esta forma, la tela ejercerá de barrera de protección desviando la energía de las vigas para que afecten a la persona que duerme allí.

   Cuando por falta de espacio es imposible colocar nada entre las vigas y la cama, la tradición china recomienda hacer uso de unas flautas o cañas de bambú unidas con cinta roja, que se colocan en la viga en forma de V invertida. La explicación simbólica de este remedio sugiere que, al igual que una flauta es capaz de transformar el aire en música, será capaz de transformar en positiva la energía negativa que circula sobre tu cabeza.

Amy Michelena    Finalmente, se puede optar por pintar las vigas del mismo color que el techo para que su presencia pase más inadvertida y también sus efectos se mitiguen un poco. Personalmente encuentro este estilo mucho más elegante que el anterior, pero es cuestión de gustos.

   Busca a tu alrededor todas las estructuras que te estén amenazando energéticamente. Desde las vigas mencionadas, a las columnas cuadradas (las redondas no son tan perjudiciales), los estantes de las librerías, las esquinas de muebles… intenta desplazar tu sitio para que no estés recibiendo directamente su influencia. A veces basta mover tu silla o tu cama unos centímetros para evitar la línea directa de la “flecha envenenada”.

   Hay otras muchas consideraciones a tener en cuenta para proteger la buena salud a través del Feng Shui, pero las iré tratando más adelante para no hacer más extenso este artículo.